Connect with us

Política

Alexis Guerrera puso en funciones al Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable y Ariel Sujarchuk presidió la primera reunión de su Consejo Directivo

Published

on

alexis-guerrera-puso-en-funciones-al-ente-nacional-de-control-y-gestion-de-la-via-navegable-y-ariel-sujarchuk-presidio-la-primera-reunion-de-su-consejo-directivo

“El Ente tiene una gran tarea por delante porque se va a encargar de definir para los próximos 15 o 20 años el calado que necesitamos, el ancho que necesitamos, los lugares de descanso, los accesos a puertos, la ampliación de sus límites, pensando en la Argentina de hoy y la Argentina del futuro”, resaltó el ministro Guerrera.

“La Argentina tiene en su matriz de crecimiento distintos hitos: YPF, Yacyretá, Vaca Muerta y ARSAT. Hoy la vía navegable es otra posibilidad para potenciar el desarrollo. Pensamos un Ente federal y así será. Por eso vamos a escuchar las necesidades de cada provincia y ministerio para trabajar en conjunto y consensuar las políticas de Estado que promuevan el desarrollo futuro de las economías regionales y del resto de la Argentina”, expresó Sujarchuk, titular del Ente y jefe comunal de Escobar en uso de licencia.

Alexis Guerrera

Previo a la primera reunión, se celebró un encuentro del Consejo Federal, donde participaron los gobernadores Omar Perotti (Santa Fe), Axel Kicillof (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco), Gildo Insfrán (Formosa), la vicegobernadora María Laura Stratta (Entre Ríos) junto a Guerrera y Sujarchuk.

Ya durante la primera sesión del Consejo Directivo del organismo que conduce Sujarchuk, se realizó la presentación de los integrantes, se puso en conocimiento la normativa, se realizó un análisis y aprobación del reglamento de funcionamiento del Consejo. Además, entre otras medidas administrativas, se pusieron en conocimiento las comunicaciones emitidas por el presidente del organismo y los informes finales de los convenios suscriptos con distintas entidades para ser incorporados como material de análisis y así diseñar los futuros pliegos de licitación del dragado y balizamiento de la vía navegable.  

Alexis Guerrera

El Consejo Directivo del Ente Nacional, integrado por funcionarios y funcionarias que trabajan “ad honorem” y representan a los ministerios de Transporte, Interior y Desarrollo productivo y a las siete provincias ribereñas que lo componen, está conformado de la siguiente manera: Hernán Orduna (vicepresidente 1°), María Florencia Carignano (vicepresidenta 2°), Pamela Morales (vicepresidenta 3°) y Abel de Manuele, Micaela Morán, Nicolás Cevela, Claudio Sehtman y Cavo, María Candelaria González del Pino, Julio Rodríguez Signes, María Isabel Espinoza, María Constanza Prause, María Inés Bembi, Ricardo Babiak, y Adolfo Escobar (vocales).  

Alexis Guerrera

El Ente tiene como principal objetivo proteger a todos los usuarios y usuarias, resguardar los bienes de dominio público y privado del Estado nacional, llevar adelante el proceso licitatorio nacional e internacional para la adjudicación de las obras, y fiscalizar el cumplimiento de las leyes, reglamentos, cuestiones ambientales y económico-financiero de la concesión de obra pública para el desarrollo, ampliación y operación de la Vía Navegable Troncal.

Alexis Guerrera

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Política

Fiesta en Olivos: aceptaron la donación de Alberto Fernández de 1,6 millones de pesos para cerrar la causa

Published

on

fiesta-en-olivos:-aceptaron-la-donacion-de-alberto-fernandez-de-1,6-millones-de-pesos-para-cerrar-la-causa

El fiscal federal de San Isidro Fernando Domínguez aceptó las propuestas de donaciones del presidente Alberto Fernández y la primera dama Fabiola Yáñez para cerrar la causa de la Fiesta VIP en la residencia oficial de Olivos en plena cuarentena dura por coronavirus, en julio de 2020. De esta manera quedaron cerca de ser sobreseídos.

El Presidente ofreció en la causa a Domínguez donar $1,6 millones a instituciones médicas para cerrar la causa en la que está imputado por violar las restricciones que él mismo dispuso por la pandemia. Tras la aceptación del fiscal resta que el juez Lino Mirabelli homologue el acuerdo. En ese caso quedaría extinguida la acción penal.

Domínguez también aceptó la propuesta de la pareja de Alberto Fernández, Fabiola Yañez, que propuso donar $1,4 millones para cerrar la causa, como adelantó TN.

La donación propuesta en realidad es una reparación integral, un recurso previsto en el artículo 59 inciso 6 del Código Penal, que después de ser aceptada por el fiscal debe ser homologada por el juez. Este mecanismo permite la extinción de la acción penal “de conformidad con lo previsto en las leyes procesales correspondientes”.

La trastienda de las ofertas de donaciones para cerrar la causa de la Fiesta VIP

Según pudo saber TN de fuentes judiciales el acuerdo con el fiscal estaba sellado al momento de la presentación de las ofertas de donaciones para cerrar la causa de la Fiesta VIP en Olivos. Los abogados Juan Pablo Fioribello y su socio Mariano Lizardo acordaron la cifra que se abonaría en concepto de reparación.

Fue el propio Alberto Fernández el que ordenó la agilización de las negociaciones para avanzar hacia el cierre de la causa de la Fiesta VIP en Olivos, en gestiones de las que participaron el fiscal Domínguez y los abogados.

Antes de la última presentación Alberto Fernández había ofrecido donar $630 mil, en momentos en que la causa todavía se tramitaba en los tribunales federales de Comodoro Py. Aunque luego esa cifra quedó desactualizada, justamente por los efectos de la alta inflación que generan una gran preocupan en Casa Rosada.

Alberto Fernández evalúa pedir un crédito para pagar las donaciones para cerrar la causa de la Fiesta VIP

El Presidente analiza pedir un crédito para pagar los ofrecimientos de donaciones para cerrar la causa de la Fiesta VIP en Olivos en el caso de que sean aceptadas por el juez Mirabelli, consignó Clarín. En total son $3 millones, si se tienen en cuenta tanto la propuesta de Alberto Fernández como la de Fabiola Yáñez.

Continue Reading

Política

Inflación y déficit: el Gobierno busca reformular las condiciones del acuerdo con el FMI

Published

on

inflacion-y-deficit:-el-gobierno-busca-reformular-las-condiciones-del-acuerdo-con-el-fmi

El Ministerio de Economía y el Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciarán esta semana el tramo final de la primera revisión del acuerdo por la deuda de US$45.000 millones que la Argentina mantiene con ese organismo. El Gobierno busca reformular las condiciones por el impacto de la guerra en Ucrania.

“El FMI ya ha dicho que hay que revisar estos acuerdos porque la economía se ha alterado significativamente. Así que si es una decisión que el Fondo tiene, seguramente será aplicable a nosotros”, anticipó el presidente Alberto Fernández durante su gira por Europa.

El replanteo de algunas proyecciones y de algunas metas forma parte del planteo que la Argentina lleva a la revisión técnica del acuerdo. Como parte de lo pactado, el FMI se sentará cada tres meses con las autoridades del Palacio de Hacienda, que encabeza Martín Guzmán, para evaluar cómo se está cumpliendo lo acordado.

En esta primera revisión, las metas corresponden al primer trimestre del año, en el que la Argentina no tuvo dificultades para mostrar los logros de las principales variables, e incluso sobrecumplió algunas de ellas. Los problemas -fundamentalmente en cuanto a la inflación y a la reducción del déficit- se acrecientan a partir de abril. Por eso, se busca modificarlas.

Mientras tanto, el Senado le dio media sanción al proyecto para pagarle al FMI con un impuesto a los bienes no declarados, en una sesión intensa en la que no faltaron cruces. La iniciativa fue aprobada por 37 votos positivos contra 31 negativos. Ahora será la Cámara baja la que debata si lo convierte en ley o no.

Qué dijo Alberto Fernández sobre las negociaciones con el FMI

Durante la gira por Europa, en la que visitó España, Francia y Alemania, Alberto Fernández dio algunas definiciones en materia política, sobre la interna con Cristina Kirchner, pero también sobre cuestiones económicas. Varias de estas últimas estuvieron vinculadas con el FMI.

Desde París, el Presidente dijo que es necesario analizar “cómo es la repercusión de los efectos de la guerra en la Argentina”, pero admitió que “el primer indicio negativo, es el indicio de la inflación”. Horas antes, el Indec había dado a conocer el dato de abril: la suba promedio de precios fue del 6% en el cuarto mes del año y, traccionada por los alimentos, siguió presionando fuerte sobre los sectores más vulnerables.

“A mí cuando me dicen que la Argentina puede beneficiarse con el aumento de los commodities, la verdad que no me gusta que ganemos porque hay una guerra desatada. Y, además, es muy difícil desacoplar los precios internacionales de los precios internos. Y allí el problema se complica mucho más. Por lo tanto, cuando llegue el momento, entiendo que el FMI lo propiciará. Hay diálogo permanente, pero el diálogo lo lleva el Ministerio de Economía”, dijo al respecto.

Además, Alberto Fernández defendió el aumento de tarifas de servicios públicos al señalar que “se vinculan directamente a cómo evoluciona el salario de la gente; de modo tal que nunca el aumento de las tarifas puede ser más alto que el aumento salarial de las personas”, por lo que, aseguró, “tiene un criterio distributivo muy grande, porque es un porcentaje menor al aumento del índice salarial”.

En cuanto a si este tema forma parte del diálogo con el FMI, Fernández dijo que “aunque está escrito en el programa económico no es una imposición del Fondo Monetario”. “Lo estamos haciendo porque creemos necesario hacerlo. Porque es muy difícil pensar que la economía pueda seguir subsidiando a los más ricos en materia energética, cuando además vemos cómo se ha desatado el conflicto energético con la guerra, y cuando además vemos cómo todos los precios de la energía se han disparado. Así que nosotros estamos muy convencidos que vamos en el camino correcto”.

Estaba previsto que el ministro de Economía, Martín Guzmán, acompañara el Presidente durante su gira a Europa, pero a último momento se bajó para quedarse en el país en una semana caliente.

Además de conocerse el dato de inflación, Guzmán tenía en carpeta las audiencias por tarifas, el inicio de la revisión del acuerdo con el FMI y reuniones con inversionistas estadounidenses.

Esta semana no es muy distinta para el titular del Palacio de Hacienda. Este jueves se realizará la audiencia pública para el aumento de la tarifa de agua y se conocerá el dato de la evolución del crecimiento económico de marzo.

Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) lleva 12 meses de crecimiento consecutivo y acumula un alza del 7% en el primer bimestre del año, la duda es cuánto influirá en el dato del tercer mes del año, la disparada inflacionaria que fu del 6,7% en marzo.

Todas esas variables tienen gran incidencia en lo que la Argentina lleva o debe enfrentar en la mesa de revisiones con el Fondo y mucho de ello puede influir en los cambios que se apliquen o no.

Continue Reading

Política

Que vuelvan los globos

Published

on

que-vuelvan-los-globos



Por Julio Montero.

Estamos al borde del precipicio. Otra vez. Como en el Rodrigazo, como en la híper, como en el 2001. Y esta nueva crisis podría ser, como las anteriores, un punto de inflexión. No tanto por la inflación galopante y los inéditos niveles de pobreza, sino porque el ciclo populista parece agotado. Estuvieron 12 años, se fueron, volvieron. Modelaron el país a su imagen y semejanza y les siguen echando la culpa a otros, por supuesto: pero sus recetas ya no funcionan. Ni las económicas ni las discursivas. En el lenguaje de Laclau, estamos transitando un momento contra-hegemónico. La cadena de equivalencias K se está desintegrando: las reivindicaciones que la mantenían unida se desgajan una a una y van quedando vacantes, a la espera de nuevos liderazgos. Solo los fanáticos se mantienen firmes en la fábula. En la práctica esto significa que amplios sectores de la sociedad están preparados para depositar sus expectativas en un nuevo espacio y asumir nuevas identidades y nuevas agendas.

Capitalizar esta ventana contra-hegemónica es crucial para convertirnos en una democracia inclusiva y madura. Fue la hegemonía peronista la que fraguó la Argentina que conocemos y el país solo cambiará cuando renueve sus imaginarios y su cultura pública. Como muchos han señalado, el autoritarismo anti-pluralista y el nacionalismo económico fueron una marca registrada del Partido Militar en sus dos variantes: la peronista y la supuestamente neoliberal (con Onganía, con empresas estatales, con intervención del tipo de cambio, inflación, déficit fiscal, plata dulce, etcétera.) El problema es que por una razón o por otra —por socialdemócratas de la Pampa húmeda, por demócratas de Nueva York, por pereza o por miedo a la nomenclatura— todos terminamos internalizando el pobrismo y el dogma del Estado presente. Esos son los 70 años de los que hablaba Macri mientras buena parte de la dirigencia miraba para otro lado y lo planteaba como su límite. ¡70 años culturales! La clase política también encontró su modesto lugar en la Argentina de las corporaciones. No iba a ser este niño rico el que les arruinara la fiesta.

Naturalmente, y contra lo que muchos creen, los verdaderos cambios culturales no se producen solos. A las condiciones objetivas, que en Argentina están maduras, o madurando, deben sumarse las condiciones subjetivas de las que hablaba Lenin y que tan bien teorizó Gramsci. Y esas condiciones subjetivas se generan mediante nuevos horizontes de sentido y nuevas gestualidades. El desafío para el arco democrático es imponer un relato propio que amalgame a los que abandonan el barco nacional y popular. Y, en lo posible, esa amalgama debe volverse estable y resistente a los sinsabores de una gestión que deberá cruzar el desierto. También habrá que reemplazar el léxico de la política y redefinir conceptos, sustituyendo la idea de justicia como distribución por un ideal de justicia como movilidad social ascendente, igualdad de oportunidades y progreso a través de las generaciones. A la Argentina de los planes y los subsidios habrá que contraponerle la de los inmigrantes y las clases medias reales o aspiracionales, sin correr como locos detrás de las encuestas y los focus groups. En las operaciones hegemónicas la oferta crea su propia demanda. El resto son burócratas de la política. ¿Existe en Argentina algún espacio capaz de asumir esta trascendental tarea?

EL PRO COMO PARTIDO DEL CAMBIO

En sus inicios, tal vez de manera deliberada, tal vez espontáneamente, el PRO se concibió como un espacio con ambiciones contra-culturales. Para bien o para mal, y más allá de los gustos, no se puede negar que el partido tuvo un impulso innovador. Se atrevió a romper los moldes de lo aceptado, tanto en el plano de las formas como de los contenidos. Y aunque por propia decisión dejó intacta la trama profunda de los símbolos, cultivó una sensibilidad distinta, con los globos de colores, el vecinalismo y los cierres de campaña estilo disco. Superficial y anti-político para muchos, el PRO fue altamente disruptivo para la política vernácula. Hizo política contra la política del bombo y el comité. Este espíritu renovador, me parece, es lo que explica por qué en pocos años el PRO consagró un presidente y se convirtió en el segundo partido a nivel nacional. De hecho, fue la alianza con Macri lo que salvó a un radicalismo que languidecía sin pena ni gloria y que iba camino de realizar su sueño: reducirse a una fuerza meramente testimonial sin capacidad de disputar el poder. Ese radicalismo que coqueteaba con Binner y jugaba al peronismo bueno de modales europeos fue el compañero de viaje perfecto para el populismo. Ahora les molesta ser “furgón de cola”. Era eso o la extinción.

Si el éxito del PRO tuvo mucho que ver con su estilo, ese estilo tuvo mucho que ver con Macri. Le pese a quien le pese. Llano y directo, Macri siempre logró ubicarse en la peligrosa pero redituable coordenada del outsider. Se atrevió a decir lo que muchos piensan pero callan por cobardía o convicción, y en muchos momentos logró conectar con sectores con los que la política tradicional no quería conectar: trabajo, mérito, competitividad y progreso fueron nociones clave en su mapa discursivo. Palabras malditas y olvidadas. Fue esa trama axiológica, sustantiva y potente, la que lo llevó al poder. Las tecnologías electorales y la revolución de la alegría fueron mero decorado de fondo. Fue Macri, no sus asesores; y fue lo que dijo, no lo que le enseñaron a callar.

Entre las virtudes que Macri le inyectó al PRO hay una que se destaca sobre el resto: durante mucho tiempo fue un partido sin vergüenza. No se avergonzaba de sí mismo pero, sobre todo, no se avergonzaba de sus votantes. Se atrevía a representarlos sin disimulos, sin culpa y sin ambigüedades. En eso el PRO fue muy distinto de la UCR, siempre obsesionada con el voto progresista de las grandes ciudades. Lamentablemente, ésta es una virtud que no todos cultivaron en el partido y que desapareció durante el gobierno de JxC. Como era de esperar, pronto llegó la factura. “Voto castigo”, le pusieron. Lo que se castigaba no era el fracaso de la gestión, sino la traición simbólica y la retórica misionera y pobrista.

¿PARTIDO DEL STATUS-QUO?

El PRO tiene una misión clara: reinaugurar la era de la Argentina liberal. No la era del liberalismo a secas, ni la del liberalismo libertario o el liberalismo de la UCeDé, sino la era de un liberalismo social que genere inclusión mediante la escuela pública y un Estado que actúe de manera selectiva y estratégica. Ese fue, con variantes y matices, el liberalismo del período constitucional que la reacción corporativa sepultó y que nadie quiso recuperar. No quisieron recuperarlo el “campo popular” ni la derecha conservadora. Pero tampoco quiso recuperarlo la UCR. En el fondo, los radicales nunca superaron la herida narcisista que les propinó el peronismo: todavía sueñan con volver a su lugar de gran partido popular. No por nada, en su momento de mayor esplendor concibieron la entelequia de un tercer movimiento histórico que los acercaba al General Perón. Sarmiento y Roca, los más progresivos de todos, no formaban parte de su panteón. Recelosos del mercado, proclives a las regulaciones, al Estado protector y al solidarismo, sólo lograron diferenciarse mediante un anodino programa institucionalista que condena a los corruptos y deja el resto como está. Mucho de Yrigoyen, mucho de Alfonsín, nada de Alem o Marcelo T. A veces es difícil diferenciarlos de Alberto: así lo ve Ricardito, hermano de la democracia, cómodamente instalado en su embajada de Madrid, dando clases de igualitarismo y cobrando en dólares.

Aquel impulso renovador que fue el sello originario del PRO es el que Juntos por el Cambio parece dispuesto a sepultar con pésimo timing y movidas de principiante. Justo en el momento de mayor desprestigio de la clase política desde 2001 la coalición se encadena al barco que se hunde, y en un error no forzado, casi infantil, lanza dardos al candidato que mejor canaliza el descontento y el ansia de cambio radical. No solo expele a su electorado sino que potencia activamente el clivaje que más lo favorece: el del mesías heroico que lucha contra la casta perversa. Milei de un lado, del otro todos los demás. Mitad del padrón. Sin embargo, no lo queremos: despreciamos a sus votantes, no nos hacemos cargo de su agenda. Alimentamos al monstruo que más daño nos puede hacer. Mientras Milei anuncia un plan de salida mágico e indoloro y ofrece una narrativa de reemplazo, JxC se regodea en la moralina y la interna. Milei no crece por lo que hacen o dicen los halcones; crece por lo que no dicen y no hacen las palomas. Y si no interpretan rápido el momento, va a seguir creciendo. Brutal, rudimentario, populista, para muchos Milei es el cambio: los otros solo están juntos.

En las decisiones que el PRO tome mientras el ciclo populista agoniza, se juega no sólo el futuro de la Argentina sino también el futuro de la coalición, su identidad y su supervivencia. El PRO puede mantener vivo el impulso transformador y conducir a JxC por el camino de la contra-hegemonía, dejando atrás a los que se aferran a sus bancas y su zona de confort. O puede, por el contrario, convertirse en el gran garante del statu quo: un amplio consenso con lugar para las corporaciones, los kirchneristas arrepentidos y la burguesía nacional de la prebenda. Evita seguirá en los billetes y la 9 de Julio, Darío en la TV Pública y los compañeros se quedarán con las universidades, la ciencia y la cultura. Esa película ya la vimos. No tuvo final feliz. No habrá problemas con los ex ministros de Cristina, ni con el amigo Massa, ni con los amigos del amigo Massa. Tampoco con los que votaron la ley de alquileres. El único excluido será el libertario de malos modales que los insulta. El outsider, el disruptivo: ¿el que más se parece a Macri? Ya lo dejaron claro: ahora Milei es el límite. ¿Se cerrará la grieta por asimilación de los polos? ¿Será, como decía el general, que al final somos todos peronistas?

Continue Reading
Advertisement

Tendencias

Copyright © 2022

A %d blogueros les gusta esto: