Connect with us

España

¿Es posible que Pedro Sánchez no supiera que Pere Aragonès estaba siendo espiado?

Published

on

¿es-posible-que-pedro-sanchez-no-supiera-que-pere-aragones-estaba-siendo-espiado?
El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, guía a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso a la directora del CNI, Paz Ortga, el pasado jueves,
El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, guía a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso a la directora del CNI, Paz Ortga, el pasado jueves,Jaime Villanueva (EL PAÍS)

“El Gobierno no tenía ningún conocimiento”. Lo aseguraron fuentes de La Moncloa el pasado jueves, cuando trascendió que la directora general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, había confirmado en la comisión de secretos oficiales del Congreso el espionaje, con autorización judicial, al presidente catalán, Pere Aragonès, y otras 17 personas vinculadas al movimiento independentista. “Ni el presidente ni el Gobierno saben ni quieren saber a quién ha espiado el CNI”, añadieron estas fuentes.

¿Es posible que Pedro Sánchez no estuviera informado de que el líder de ERC, uno de sus socios en el Congreso, estaba en el objetivo de los espías españoles? “No me lo creo”, responde contundente un exdirector del CNI. “Es probable que no lo supiera”, discrepa otro. “Depende”, zanja un tercero. Solo hay tres exdirectores en la historia del centro.

El CNI”, explica el segundo de los consultados, “eleva al Gobierno los informes que elaboran sus analistas y estos se nutren de orígenes diversos: fuentes abiertas o propias, humanas o tecnológicas”. “El CNI no revela sus fuentes, como tampoco lo hacéis los periodistas. Lo que hace es puntuar el grado de fiabilidad de cada una. Otra cosa es que, si en un informe se citaba a Pere Aragonès, lo que parece lógico ya que estaba siendo escuchado, alguien se preguntara de dónde salía el dato”, prosigue.

Esa es la norma general: no informar al Gobierno, a priori, de a quién se espía. Pero, cuando aparece un político en el punto de mira, la cosa cambia. “Yo me lo habría pensado más de dos veces antes de pedir la intervención del teléfono de un cargo público”, reconoce uno de los exdirectores. “Y en caso de hacerlo”, añade, “lo habría puesto en conocimiento del Gobierno”. Otro antiguo responsable del CNI señala que eso depende de cómo sea la relación de confianza del jefe del centro con el presidente del Ejecutivo: “No vas a ir corriendo, pero probablemente lo comentes en el próximo despacho con él”.

Salvo que, como puntualizaron las fuentes de La Moncloa esta semana, ni el presidente ni el Gobierno “quieran saber” a quién espía el CNI. Con esa frase —”Ni sabemos ni queremos saber”— trasladaban a la directora del servicio secreto la carga de asumir en soledad toda la responsabilidad de sus decisiones. No solo que sean legales, sino que resulten adecuadas y proporcionadas a sus consecuencias políticas.

Lo único que reconocen fuentes próximas al servicio secreto es que, una vez salió a la luz pública el pasado 18 de abril el informe de Citizen Lab —el grupo de expertos en ciberseguridad de la universidad de Toronto (Canadá) según el cual los móviles de 63 personas vinculadas al movimiento independentista fueron infectados con el programa Pegasus—, la directora del CNI elevó información exhaustiva al Gobierno sobre la actuación del centro.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.

Suscríbete

El servicio secreto no es un verso libre, sino una prolongación de los ojos y oídos del Gobierno. Su función es suministrarle “informaciones, análisis, estudios o propuestas que permitan prevenir y evitar cualquier peligro, amenaza o agresión contra la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de derecho y sus instituciones”, según su ley reguladora, de mayo de 2002.

No se trata solo de que sus actividades sean legales, sino que deben ceñirse a los objetivos que le marca el Gobierno. “El CNI no puede investigar lo que le viene en gana. Debe dedicarse a lo que se le manda. Si en el curso de una investigación encuentra algo que no es de su competencia, se lo traslada al órgano al que corresponda”, señala un exdirector.

Directiva de Inteligencia de 2019

Las órdenes del Gobierno al CNI figuran en un documento secreto llamado Directiva de Inteligencia. La aprueba el presidente del Ejecutivo, a propuesta de la Comisión Delegada para Asuntos de Inteligencia, uno de las cinco comisiones interministeriales.

La composición de la misma ha sufrido una tortuosa peripecia jurídica. El Gobierno la cambió en febrero de 2020 para incluir al entonces vicepresidente Pablo Iglesias. Como la lista de miembros venía fijada en la propia ley del CNI, no parecía que un simple decreto pudiese cambiarla. Así que, un mes después, el Gobierno incluyó la reforma en una disposición del decreto ley que declaraba el estado de alarma. El escándalo fue mayúsculo. Se acusó a Sánchez de aprovechar la pandemia para poner al líder de Podemos a los mandos del servicio secreto. Vox recurrió al Constitucional y, en mayo de 2021, este declaró inconstitucional la disposición, alegando que no se daban las razones de urgente necesidad que justifican hacer un cambio de ese tipo por decreto ley. Finalmente, en julio de 2021, tras remodelarse el Gobierno, un nuevo decreto puso al frente de la comisión a la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, e incorporó a la segunda, Yolanda Díaz. Vox no recurrió.

Lo cierto es que la Comisión de Asuntos de Inteligencia nunca se reunió mientras Iglesias formaba parte de la misma, y la directiva actualmente en vigor, aunque debería aprobarse una nueva cada año, data de marzo de 2019, antes de que se constituyera el Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos. En esa época, los líderes del procés estaban siendo juzgados en el Supremo y el presidente de la Generalitat catalana era Quim Torra.

En esa directiva se ordenaba al CNI evitar un nuevo desafío como el que, en octubre de 2017, condujo al referéndum ilegal de autodeterminación y la declaración de independencia del Parlament. Paz Esteban puede alegar por tanto, según fuentes del centro, que ha seguido las instrucciones recibidas del Gobierno y que lo ha hecho cumpliendo la ley. Pero eso no garantiza que vaya a seguir en el cargo.

La directora del servicio secreto es “el eslabón más débil”, en palabras de uno de sus antecesores, si el Gobierno quiere satisfacer a sus socios parlamentarios y asumir responsabilidades políticas por el caso Pegasus. Legalmente es un miembro del Gobierno, pues tiene categoría de secretaria de Estado. En la práctica, es una funcionaria del servicio secreto próxima a la jubilación y sin relevancia política. Si fuera cesada o dimitiera, seguiría probablemente en el CNI como asesora de la dirección.

No obstante, el relevo tiene contraindicaciones: se daría el mensaje de que el centro ha actuado mal, sin que nadie haya explicado cuál ha sido su fallo. Aunque desde La Moncloa se atribuyó al Centro Criotológico Nacional, dependiente del CNI, la responsabilidad de que el móvil del presidente hubiera sido infectado con Pegasus, luego dio marcha atrás y se admitió que la responsabilidad era “compartida”. Además, el hecho de que Esteban sea una agente del CNI, con 39 años de carrera, hace que los espías españoles la vean como a uno de los suyos y su cese no se reciba igual que si se tratara de alguien ajeno a la casa.

ERC también ha pedido que se desclasifique la documentación sobre el espionaje a Pere Aragonès y esto abre otro frente: someter a escrutinio público la labor de los dos magistrados del Supremo (titular y suplente) que autorizan las escuchas del servicio secreto. No solo se debatiría cuándo se autorizaron las escuchas (si fue, por ejemplo, en octubre de 2019, en plenos disturbios por la sentencia del procés; o en enero de 2020, mientras se negociaba la investidura de Sánchez), sino si estaban suficientemente argumentadas y controladas como exige la ley.

España

Los nuevos ministros de Industria y Sanidad toman posesión de sus cargos este martes

Published

on

los-nuevos-ministros-de-industria-y-sanidad-toman-posesion-de-sus-cargos-este-martes

Los nuevos titulares de Industria, Héctor Gómez, y de Sanidad, José Manuel Miñones, han tomado este martes posesión de sus carteras en el palacio de La Zarzuela. En el acto, previsto para las nueve de la mañana, Gómez y Miñones han prometido su cargo ante el Rey, con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la ministra de Justicia, Pilar Llop, también notaria mayor del Reino.

A las 9.45, está previsto que se celebre el acto de intercambio de carteras entre José Manuel Miñones y la ministra saliente, Carolina Darias, en la sede del Ministerio de Sanidad, al que han anunciado que asistirán la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la ministra de Justicia; la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero; la ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría; el ministro de la Presidencia, Memoria Democrática y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños; la ministra de Política Territorial y Portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez; y la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant.

Después, a las 10.30, intercambiarán sus carteras el nuevo ministro de Industria con su predecesora. Al acto de Héctor Gómez y Reyes Montoro asistirán los mismos miembros del Ejecutivo que al de Sanidad, salvo Yolanda Díaz, y se sumará el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. Más tarde, Gómez y Miñones asistirán a su primera reunión del Consejo de Ministros, en el palacio de La Moncloa, que está previsto que comience a las 11.30.

El nuevo ministro de  Sanidad, Consumo y Bienestar, José Manuel Miñones, jura o promete su cargo ante el rey Felipe en un acto celebrado este martes en el Palacio de La Zarzuela.
El nuevo ministro de Sanidad, Consumo y Bienestar, José Manuel Miñones, jura o promete su cargo ante el rey Felipe en un acto celebrado este martes en el Palacio de La Zarzuela. Chema Moya (EFE)

Héctor Gómez, nuevo titular de Sanidad, es la figura más conocida de las dos nuevas incorporaciones al Ejecutivo por haber sido, aunque por un tiempo que no llegó al año, el portavoz del grupo socialista en el Congreso hasta su sustitución por Patxi López en julio de 2022. Antes de su paso por la portavocía, el político tinerfeño, de 45 años, fue director de Turespaña, el organismo encargado de la promoción en el exterior de España como destino, entre 2018 y 2019.

Menos conocido en el ámbito nacional es el nuevo ministro de Sanidad, José Manuel Miñones, de 50 años, que era hasta ahora delegado del Gobierno en Galicia. Licenciado en Farmacia, ejerció de docente de química física en su lugar natal, Santiago de Compostela, escribe novelas y fue alcalde del municipio coruñés de Ames (32.000 habitantes). Miñones se significó a favor de Pedro Sánchez ya desde la época en que el presidente del Gobierno aspiraba a liderar el partido en España.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.

Suscríbete

Las ministras cesan por sus candidaturas al Ayuntamiento de Madrid y el de Las Palmas en las próximas elecciones municipales del 28 de mayo.

La candidatura de Reyes Maroto (Medina del Campo, Valladolid, 49 años) al Ayuntamiento de Madrid se conoció el pasado 14 de noviembre, tras confirmarlo fuentes socialistas a EL PAÍS. Maroto está muy vinculada a la federación socialista madrileña desde hace casi una década y su nombre se manejaba como el más probable desde días antes de conocerse que encabezaría las listas a las municipales por la capital de España. Su nombramiento responde a la intención de Ferraz y La Moncloa de presentar “un proyecto serio y comprometido con la ciudad para los próximos 10 años”, según fuentes del PSOE. Madrid no ha tenido ningún alcalde socialista desde 1989.

Días después de conocerse la candidatura de Maroto se anunció que Carolina Darias (Las Palmas de Gran Canaria, 57 años) sería la candidata del PSOE a la alcaldía de su ciudad natal, donde empezó su carrera política, como concejala, en 1999. El actual regidor de la ciudad grancanaria, Augusto Hidalgo, está en el cargo desde 2015 y en las elecciones del 28 de mayo, en la que también se dirime la composición de los cabildos insultares, optará a presidir el de Gran Canaria. Darias ya ocupó la cartera de Política Territorial, hasta que Pedro Sánchez le dio la cartera de Sanidad tras la marcha de su predecesor en Sanidad, Salvador Illa, que concurrió a las elecciones catalanas de febrero de 2021 como candidato por el PSC.

————————————————————————-
Fuente, El Pais, www.elpais.com, Junto a su autor correspondiente .
En el mes , dia y año que corresponda, Título del artículo, Nombre del periódico, #volumen(#Edición o #ejemplar) pertenecen a la fuente El País .
Solo citamos Noticias con fuentes rss mediante inteligencia artificial en fase de prueba .

Continue Reading

España

Ángel Corpa: “Decir que hay la misma censura que con Franco es una estupidez”

Published

on

angel-corpa:-“decir-que-hay-la-misma-censura-que-con-franco-es-una-estupidez”

Ángel Corpa, fundador del grupo Jarcha, con el que interpretó algunos de los himnos de la Transición, como Libertad sin ira, ha decidido, a los 70 años, dar el salto a la política para presentarse a las elecciones autonómicas del próximo 28 de mayo por una de las candidaturas de la plataforma de la España Vaciada, Cuenca ahora. Tras cuatro décadas trabajando y viviendo en Andalucía, en 2009 decidió volver a su pueblo, Barajas de Melo, para acompañar a su madre en sus últimos años de vida. La localidad conquense tenía en los cincuenta casi 2.500 habitantes y hoy son menos de mil.

Pregunta. La política atraviesa una crisis de reputación: quienes deberían aportar soluciones aparecen periódicamente señalados en el CIS como uno de los principales problemas del país. ¿Se lo ha pensado bien?

Respuesta. Se ha perdido el sentido común y la búsqueda del bien común ha pasado a un segundo plano porque en muchas ocasiones los políticos están mucho más a buscar su continuidad que a resolver los problemas reales. El lenguaje que emplean, las actitudes… tampoco ayudan a generar un ámbito de sosiego para encarar codo con codo los problemas. Si cada uno tira de un lado, lo rompemos.

P. ¿Y cómo le convencieron? ¿Le costó decir que sí?

R. Aquí querían instalar una macrogranja de cerdos y creamos una asociación de vecinos, pusimos dinero para contratar a un abogado y tratamos de paralizarlo. Entendíamos que la gente se iría, las tierras y las casas se devaluarían, y se seguiría vaciando la España vaciada. Ahí empezó la política. En un pleno del Ayuntamiento nos dimos cuenta de que nadie defendía nuestra postura y nos planteamos hacer una candidatura alternativa, una agrupación de electores. Para eso necesitábamos que 15 personas del pueblo dieran la cara, pero solo encontramos ocho. Nadie quería significarse y a mí eso me puso los pelos de punta. Entonces apareció en nuestras vidas Cuenca Ahora, que nos dio el paraguas que necesitábamos. Hace unos meses nos reunimos en Tarancón, me explicaron que eran un partido transversal, sin ideología, más allá de defender lo nuestro, nutrir a la España vaciada, que haya las mismas oportunidades, ya que pagamos los mismos impuestos que todos. Me dijeron que mi perfil podía aglutinar a gente, me lo pensé unos meses y al final, animado por mi hijo, dije que sí. Mi trabajo tenía algo que ver con el servicio, he tenido ese privilegio. La música es tratar de hacer feliz a la gente.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.

Suscríbete

P. ¿Ya tiene Twitter?

R. Ni tengo ni pienso tener. Sé que los políticos tienen una serie de rutinas, pero no quiero entrar en ellas. La vida es otra cosa.

P. Dejó Jarcha en 1997, después de 25 años, porque, según explicó en una entrevista en EL PAÍS, “con el tiempo se fue apartando de sus postulados iniciales”. ¿Son más cainitas los grupos musicales o los partidos políticos?

R. Los grupos no son una balsa de aceite, pero creo que hay mucho más cainismo en los partidos políticos. El último año de Jarcha fue muy feo en cuanto a relaciones, egos, se ponía en cuestión cada cosa… Si empezamos a discutirlo todo, que es lo que le pasa a los políticos, no avanzamos.

P. Ya tiene entonces esa mili hecha.

R. A mí no me gusta perder el tiempo. Yo viví en primera persona la Transición, que me parece un éxito, porque las mejores cabezas de este país tiraron del carro y le dieron la vuelta: de la dictadura pasamos a una democracia con un gobierno socialista. Luego hubo un éxodo: el abogado volvió a su bufete, el ingeniero, a su estudio… y en política se quedó mucha gente que no tenía dónde ir. Eso se ha ido acrecentando con el tiempo. En el Parlamento hay mucha gente que se ha criado en la política y el entretenimiento está suplantando a la cultura.

P. ¿Siguió la moción de censura? ¿Le sorprendió que Ramón Tamames, uno de los personajes de la Transición, fichara por Vox?

R. Me ha parecido un circo. Que Tamames, con el prestigio que tenía, viniendo de donde venía, tirara todo por tierra y blanqueara a un partido como Vox me parece tremendamente patético. Creo, además, que el Parlamento no está para eso.

P. Antes de los conciertos tenían que entregar sus letras a la censura. Recientemente, han sido muy polémicas unas declaraciones de Mario Vaquerizo comparando la situación actual con el franquismo. Dijo: “Me siento identificado con mis abuelos, no puedes decir lo que piensas”. ¿Lo comparte?

R. No sé quién es Mario Vaquerizo.

P. Un cantante, marido de Alaska…

R. A nosotros nos han prohibido canciones, nos han prohibido actuar, nos han puesto multas… No creo que hoy corras esos riesgos en España por decir lo que piensas. No sé por qué dicen eso, ellos sabrán. Me parecen estupideces.

Ángel Corpa, en el estudio de su casa de Barajas de Melo (Cuenca).
Ángel Corpa, en el estudio de su casa de Barajas de Melo (Cuenca). Luis Sevillano

P. Al principio, el Régimen censuró Libertad sin ira, aunque luego rectificaron.

R. Sí, cuando salió la canción se prohibió, supongo que por cierta inercia, porque salía la palabra libertad, que seguramente les sonaba mal. La canción vertebraba la campaña de lanzamiento de Diario 16, que imagino que movería sus contactos y a las dos semanas nos llamaron de TVE para que fuéramos a cantarla en el telediario, delante del ministro de Trabajo, Fernando Suárez, como dando fe que había sido un error burocrático. Aquella canción tenía el mensaje justo en el momento justo, por eso tuvo tanto éxito, que es algo que se ve a posteriori. Sirvió para expresar todo lo que bullía en las cabezas de la inmensa mayoría del pueblo español. Y fue muy emocionante cuando, 21 años después, de manera espontánea, la gente empezó a cantarla en las manifestaciones por Miguel Ángel Blanco. De todo lo que he hecho en 50 años, más de 4.500 conciertos, contribuir a que una canción ocupe el puesto que ocupó Libertad sin ira es lo más extraordinario. Por eso me fastidia mucho que ahora, por ejemplo, la pongan en actos de Vox. No tienen vergüenza. Colonizan todo lo que pillan.

P. ¿Qué sentía cuando les prohibían una canción?

R. Era muy frustrante. Teníamos que llevar las letras a la Dirección General de Información y Turismo. El censor iba tachando versos, y de una canción de 40 podía quitar 10. Después, nosotros decidíamos cantarla igual y asumir las consecuencias o quitarla entera y hacer otra. Una vez nos prohibieron cantar Nuestra Andalucía en un concierto en Puertollano y lo que hicimos fue imprimir la letra, repartirla entre el público y que ellos la cantaran mientras nosotros tocábamos. Fue muy bonito.

P. Abandonó Jarcha, pero continuó en la música. ¿Fue difícil mantenerse?

R. En muchos momentos he pensado: ¿para qué me he metido yo aquí? Ha habido bajones, momentos de carencia, de pasarlo muy mal económicamente, pero al final han sido grandes lecciones porque cuando los superas encuentras más sentido a lo que haces. Yo llevo 50 años en esto y me sigo sorprendiendo, me voy a morir aprendiendo.

Ángel Corpa, el pasado viernes en la ruta de Donace, en Barajas de Melo (Cuenca).
Ángel Corpa, el pasado viernes en la ruta de Donace, en Barajas de Melo (Cuenca). Luis Sevillano

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

————————————————————————-
Fuente, El Pais, www.elpais.com, Junto a su autor correspondiente .
En el mes , dia y año que corresponda, Título del artículo, Nombre del periódico, #volumen(#Edición o #ejemplar) pertenecen a la fuente El País .
Solo citamos Noticias con fuentes rss mediante inteligencia artificial en fase de prueba .

Continue Reading

España

Los vocales progresistas estudian si su dimisión provocaría la parálisis del Poder Judicial

Published

on

los-vocales-progresistas-estudian-si-su-dimision-provocaria-la-paralisis-del-poder-judicial

Los vocales progresistas del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) están estudiando si una eventual renuncia colectiva a sus cargos supondría una paralización efectiva del órgano de gobierno de los jueces. Lo van a debatir este martes, en la reunión que tienen preparada para la tarde, con objeto de analizar cómo orientar sus pasos ante el pleno convocado para el próximo jueves. La posibilidad de una dimisión en bloque sigue estando en el aire y de hecho no se ha tratado a fondo entre ellos. Los contactos de estos días previos a dicho pleno han de servir para comprobar si existe realmente una posibilidad de que la marcha de ocho integrantes del Consejo —los que suma el grupo progresista, contando a Enrique Lucas, que algunas veces se ha desmarcado— iba a generar una situación que obligase al PSOE y al PP a retomar sus negociaciones, para no dejar al Poder Judicial sin gobierno y a la deriva.

La renuncia de la vocal Concepción Sáez, nombrada a propuesta de IU, abrió la posibilidad de que hubiera otras dimisiones en el grupo progresista del Consejo. El vocal Álvaro Cuesta, designado a iniciativa del PSOE, se mostró partidario de explorar esta posibilidad. Pero se trata de una hipótesis que sigue sobre la mesa sin que haya avanzado en los últimos días. El único compromiso entre los miembros del citado sector es el de reunirse este martes y estudiar las consecuencias de una medida de este tipo. Hay vocales progresistas que a priori no ven en una salida colectiva solución alguna para el bloqueo que sigue planteado para la renovación del órgano de gobierno de los jueces. Pero todos se han dado garantías de su disposición a discutir el asunto. Ello incluye a los vocales Roser Bach, Mar Cabrejas y Enrique Lucas, en principio contrarios a dichas renuncias.

En todo caso, en los contactos previos a la reunión de hoy ha perdido cierta fuerza la idea de la dimisión en bloque. El propio Álvaro Cuesta ha hablado de que una renuncia es por su propia naturaleza una decisión individual. Y además, tiene que ser aceptada por el presidente suplente del Consejo, Rafael Mozo. No basta, por tanto, con presentarla. De ahí que se subraye la hipótesis de dimisiones individuales, sin necesidad de definir esas renuncias como una estrategia de bloque. Ahora bien, para que las renuncias tuvieran alguna consecuencia y efectividad sería preciso que el número de salidas del órgano de gobierno de los jueces hiciera inviable la reunión de su pleno, que requiere un quórum de 11 vocales.

De ahí que la discusión esté centrada ahora en cómo explicar las dimisiones, si se producen, y en cómo conseguir que puedan conducir realmente a la renovación del Consejo del Poder Judicial. Esta es la cuestión esencial y puede acabar frenando las renuncias. Entre los vocales progresistas hay quienes están convencidos de que su marcha sólo iba a favorecer que el sector conservador del órgano de gobierno de los jueces se hiciera con las riendas de la institución. Y que desde esa posición permaneciera a la espera de que una hipotética victoria del PP en las próximas elecciones generales condujera a la derogación de la reforma legal que prohibió los nombramientos de altos cargos judiciales, para efectuarlos eligiendo a jueces más o menos afines.

La idea de la dimisión en bloque, por tanto, tampoco gana terreno por este lado. Al mismo tiempo, entre los vocales progresistas también hay quien está convencido de que un Consejo que mantuviera sólo los diez vocales de procedencia conservadora no podría desarrollar ni las mínimas funciones, lo que conduciría indefectiblemente a que el Parlamento tuviera que tomar medidas ante una situación de emergencia. Pero de momento no hay seguridad sobre qué camino tomar y cómo resolver el dilema. El objetivo común en dicho grupo no es poner en práctica la opción del “cuanto peor, mejor”, sino comprobar si hay margen para desatascar la situación del Consejo y evitar que esta legislatura pase a la historia como aquella en que fue imposible renovar el órgano de gobierno de los jueces. En paralelo, entre los conservadores también existe debate, porque algunos vocales de este signo son partidarios de que el Consejo efectúe los nombramientos de magistrados que podrían ocupar plazas del Supremo que fueron convocadas antes de que entrara en vigor la reforma legal para prohibirlos. Un dato este que también actúa como freno para los vocales progresistas partidarios de la renuncia de todos los integrantes de este grupo, por temor a que una decisión de este tipo se volviera contra sus propios objetivos e intereses.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.

Suscríbete

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

————————————————————————-
Fuente, El Pais, www.elpais.com, Junto a su autor correspondiente .
En el mes , dia y año que corresponda, Título del artículo, Nombre del periódico, #volumen(#Edición o #ejemplar) pertenecen a la fuente El País .
Solo citamos Noticias con fuentes rss mediante inteligencia artificial en fase de prueba .

Continue Reading
Advertisement

Tendencias

Copyright © 2022

🇦🇷 » 🌎