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Tiempo de Viajar

Es Tiempo de Viajar con Silvia y Oscar

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Nos presentamos. Somos Oscar y Silvia. Yo, tan sanjuanino como la uva moscatel. Ella, tan porteña como la 9 de Julio. Hace mucho tiempo que estamos juntos y por lo menos dos veces al año tratamos de hacer algo que nos apasiona mucho: Viajar. Aunque desde hace un tiempo y gracias a la bendita pandemia que perjudica a todo el mundo, es imposible seguir haciéndolo.

 

Por eso a partir de hoy comienza éste segmento de viaje y turismo en donde trataremos de contarle un poco nuestras experiencias en los lugares que tuvimos oportunidad de conocer.

Te cuento que nos gusta conocer culturas distintas a nuestro sentir argentino y tratamos de aprender todo sobre el lugar que vamos a visitar así que antes de aventurarnos, sacamos datos, estudiamos, googleamos, wikipediamos, instagrameamos y también buscamos rutas alternativas fuera de circuitos comunes, armamos nuestros itinerarios teniendo como base esa rutas pero agregamos lugares poco comunes o poco visitados pero conocidos por los locales, mercados, ferias, en fin, sitios que a lo mejor nunca visitarías con un tour. Tal vez a veces somos un poco arriesgados o inconscientes. Pero sin problemas podemos saltar de una selva a un museo en una gran ciudad cosmopolita. Nos puede salir bien, regular o mal pero siempre pudimos resolver distintos problemas y situaciones y sobre todos siempre terminamos aprendiendo algo. Sentimos que estamos en éste mundo para aprender y como siempre decimos: somos alumnos aprendiendo nuevas formas de vida.

Nos puede gustar o no lo que vemos o lo que la gente hace, pero estamos seguros que de ese lugar nos llevamos algo y aprendimos algo. Tener la condición de turista a veces te da una cierta ventaja o tal vez impunidad, sobre algunas situaciones y sobre algunas personas. Siempre el mundo nos trató con respeto, porque aprendimos a respetarlo. Por eso estudiamos los lugares, su gente, sus comidas, su religión, sus costumbres, su historia, nos alegramos con sus situaciones y sufrimos sus dolores, nada nos es ajeno y eso hace que podamos disfrutar más del lugar.

Eso para nosotros, es fundamental antes de emprender un viaje.

Por eso nos invitaron a que compartamos a través de RBNoticias eso que tanto nos gusta y tratar de orientar un poco a quienes puedan y tengan la posibilidad de poder hacer lo mismo que nosotros y ojala hagan mucho más. Por lo tanto, de esta forma se armó esta especie de guía de viajes, que no es ni la de Horacio de Dios, ni mucho menos la guía de viajes Michelin, ni tampoco somos Iván de Pineda o Emilia Attias en el programa Resto del Mundo, ni Mario Markic con su En el Camino. Acá no vas a ver rutas especiales, ni sitios para salir o comer en sitios del mundo que tuvimos la oportunidad de visitar. Tampoco vas a tener coordenadas para ubicarlas en tu GPS y que te lleve a ese destino que tanto deseas, ni precios u horarios de atención de algunos sitios. Acá vas encontrar algunos tips o experiencias, alegrías y momentos complicados que nos tocó vivir en algunos lugares, pero pudimos resolver. La idea de éste espacio es mostrar lugares del mundo empezando por nuestro país y mostrar otros países en otros continentes, por lo que esperamos puedas disfrutarlo.

El sito es para orientar al viajero y explicarle un poco como nos organizamos para cuando decidimos visitar un lugar. Para eso siempre armamos una especie de reunión de producción entre dos y tiramos ideas a la mesa, una especie de brain storm, donde proponemos lugares, fechas, países o regiones para visitar en nuestras épocas de viajes que generalmente son marzo-abril y septiembre-octubre que en todas parte del mundo es otoño o primavera y por lo tanto no es temporada alta, donde los precios aumentan y la cantidad de turistas también. Muchos de esos lugares ya los traemos incorporados en nuestra memoria porque tal vez leímos sobre ellos o lo vimos por la tele o tal vez alguien nos contó alguna vez sobre ese sitio en particular. Nos podemos estirar un poco con los tiempos pero en general tratamos de movernos en esas fechas, aunque no todos pueden hacerlo en esas épocas, especialmente si tienen hijos en edad escolar.

Viajar no siempre tiene que ver con las maravillas que mucha gente se imagina, como tampoco es esa conjunción de miedos a conocer algo nuevo. Ver cómo se vive en otras partes del mundo ayuda a derribar prejuicios y a entender que todos los que habitamos este planeta somos mucho más parecidos de lo que pensamos, esto es entre otras cosas mostrar la hospitalidad de las personas y mostrar ese mundo que a veces es más amigable de lo que parece.

Adaptarse a nuevas realidades, sitios nuevos y desconocidos y tomar decisiones inmediatas es un ejercicio diario de desarrollo personal que en nuestro país con situaciones conocidas no realizamos. Además para viajar hay que tener en cuenta algunas cosas: estilos de viaje, intereses, días que tenes disponibles y presupuesto.

Y por supuesto también saber qué tipo de viaje te gusta realizar: si es de relax, aventuras, road trip, cultural, de parques temáticos y cruceros o tal vez de todo eso junto. Y por supuesto depende mucho de la cantidad de dias que dispones para no desperdiciarlos en largos viajes o muchas visitas. Eso hay que planificarlo bien, porque siempre puede existir algún inconveniente que te hagan perder tiempo y dinero.

Probar un nuevo menú, escuchar otros idiomas, disfrutar música local, aprender sobre el lugar y su historia, caminar por ciudades con otra lógica y otro orden, ayuda a entender que no hay un modo de vida mejor que otro, sino que hay maneras distintas de vivir, cada una tan válida como la anterior. Salir de nuestra zona de confort nos ayuda a desarrollar la creatividad para comunicarse, para ahorrar, para contar, para decidir, para vivir de manera distinta.

Hecha esta introducción les contamos que en el año 2013, decidimos casarnos y de esa forma formalizar una relación de tantos años juntos. Fue una íntima ceremonia civil, que celebramos en compañía de familiares y amigos, como Wayne y Ruthanne Kladder, quienes llegaron desde Estados Unidos el mismo día del casamiento y luego vinieron con nosotros en nuestra Luna de Miel, ya que también querían conocer parte de nuestro país y les parecía un excelente plan, para su primera visita al país, visitar Cataratas del Iguazu y luego visitar las provincias de Salta y Jujuy.

Al finalizar la ceremonia nos fuimos todos a celebrar a un conocido restaurant de Puerto Madero y mis padres querían conversar con nuestros amigos estadounidenses, pero por supuesto no se entendían, ya que ni mis padres hablan inglés, ni nuestros amigos hablan español.

– Mamá no ínsitas, no te entiende, no hablan español!

– Si, si ya sé que no hablan español, pero ves, ella me dice que sí y me entiende!! Ves? Ok. Poco importaba, cada uno hablaba en su idioma suponiendo que el otro entendía.

Durante el almuerzo, Wayne quiso dar un discurso, como es tradición en Estados Unidos para saludar a la feliz pareja, o sea a nosotros. El traía un texto escrito traducido al español para leerlo en público, pero luego se dio cuenta que lo había perdido y así que decidió improvisar unas palabras en inglés mientras yo traducía al español a los demás. A Wayne lo hicimos fanático del futbol de Argentina y sobre todo de River Plate y gracias a eso después de un rato de hablar en inglés y yo de traducir, dijo que lo único que sabía decir en español era Score. Todos nos quedamos mirándonos y comenzamos a reírnos. Él extrañado nos miró sin entender y después de un rato, le dijimos que score es una palabra inglesa. Fue cuando él se puso colorado y se dio cuenta de su error riéndose con nosotros. Fue divertido.

De todas formas, al siguiente día nos fuimos todos juntos de Luna de Miel y acá va algo de lo que hicimos en nuestra recorrida. Este es el inicio de una serie de textos de viajes que iremos contando a lo largo de un tiempo. Esperamos que puedan disfrutarlo.

 

  Oscar Mira

Mail: silviayoscarporelmundo@gmail.com

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Tiempo de Viajar

TDV – Es tiempo de viajar , Hoy Egipto – Segunda Parte

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Como recordarás, la semana pasada, estuvimos en Aswan conociendo un poco el sur de Egipto. Pero debemos seguir viaje hacia Luxor, para conocer un poco más del país y su fascinante historia que nos hizo visitarlo. Te cuento como nos fue.

Dejamos Aswan y teníamos programado tomar un tren que nos llevaría hasta Luxor y según lo teníamos planeado y serian unas 3 horas de viaje, llegando por la noche. Así que nos fijamos en el mapa de la estación, contamos las paradas que debíamos hacer, subimos el equipaje y nos sentamos a disfrutar del viaje. Debíamos estar atentos a toda nueva estación donde parara hasta llegar a destino.

En el vagón solo viajábamos 4 personas.

Al rato de circular, el tren se detiene en una estación y suben 4 jóvenes que se ubican en la parte delantera del vagón. El guarda del tren pasa, nos pide el boleto y le pedimos que nos avise al llegar a Luxor. Por qué? Porque el nombre de las estaciones sólo estaba en árabe y eso ya era un problema que debíamos resolver.

  • No se preocupen, yo les aviso! Nos dice el guarda

Seguimos viaje.

Nos quedamos dormidos y después de un rato, sin saber en dónde estamos, el tren se detiene una vez más. Cuánto dormimos?, Que lugar será este? Pasaron ya las 3 horas de viaje? Cuantas estaciones pasamos? No lo sabemos, el nombre de la estación también está en árabe. Los jóvenes que viajaban adelante comienzan a gritarnos “Luxor, Luxor” y con señas nos dicen que debemos bajar porque el tren se va. Qué hacemos?. Les creemos o no? Buscamos el equipaje y bajamos? Y el guarda que nos iba a avisar en dónde está?. Nunca apareció. Si no es Luxor vamos a tener que buscar un buscar un hotel, porque el próximo tren pasa al día siguiente. Decidimos bajar justo cuando el tren se ponía en movimiento.

En dónde estamos? El tren ya se perdió de vista.

Preguntamos al guarda de la estación y nos responde: Luxor.

Llegamos bien.

Ok, vamos al hotel. Debemos buscar un taxista y negociar el precio con él. Encontramos uno. Le mostramos donde vamos, que conoce el lugar y nos lleva, negociamos un precio y subimos al coche. La pregunta es: estamos lejos o cerca del hotel? Será un buen precio el que negociamos?

Después de 20 minutos de viaje pensamos que por la distancia recorrida, el precio fue justo. Pero al llegar al hotel, le pago al taxista y él dice que el importe no es el correcto, porque nos había dado precio por persona, pero nosotros somos dos personas y además llevamos equipaje.

Después de un rato de discusiones en inglés, de gritos y tonos subidos, sólo le doy lo pactado al principio,  él lo acepta de mala manera, bajamos del coche y tomamos el equipaje. Nos dice algo en árabe y nosotros le contestamos en español, pero cualquiera podía entender que fue un cruce de un montón de insultos.

Un tips que te doy.

Si tenés la oportunidad de viajar a Egipto, vas a notar que el nivel de corrupción es enorme. Todos quieren joder al turista negociando una cosa y haciendo otra, o pactando un precio pero discutiendo por otro precio al final, o hablar de precios y cuando vas a pagar con libras egipcias, ellos te dicen que entendiste mal y que no eran libras, eran dólares o euros  si queres el producto tenes que pagarles en esa moneda.

Además ya habíamos tenido experiencia en otros lugares en donde solo te reciben efectivo, porque dicen que los posnet para tarjetas no funcionan por problemas de comunicaciones, pero cuando les devolves todo y decís que no vas a hacer la compra, de repente todo se soluciona. La idea es siempre tratar de estafar al turismo y por eso hay que cerrar el precio y jamás perder de vista tarjetas, porque te pueden llegar operaciones duplicadas que te generan un dolor de cabeza.

Egipto no sólo tiene problemas de ataques terroristas a turistas, que afectan su principal fuente de ingresos, sino también está lleno de estafadores de los que siempre te tenés que cuidar. Y la gran mayoría te va a hacer el famoso gesto con los dedos de “dame dinero”.

Sigamos.

Al entrar al hotel, no hay nadie en recepción. Pero en una habitación hay un hombre orando sobre una alfombra. Esperamos a que termine y luego nos atiende. Así empezamos nuestra segunda etapa.

 

Luxor

Uaset, Tebas y Luxor. Estos fueron los nombres que tuvo la ciudad, capital del Egipto faraónico, ubicada a orillas del Nilo. Para los egipcios, el lado oriental representaba la vida y por eso se crearon grandes templos dedicados al dios Amón.

Los templos de Luxor y Karnak son magníficos. Y a pesar de sus 3.500 años, los saqueos, terremotos, inundaciones y abandonos, hoy y gracias a la reconstrucción, te podés imaginar cómo fueron sus épocas de esplendor, en donde cada Faraón le agregaba algo más: puertos, lagos artificiales, obeliscos, monumentos, avenidas, murallas.

Durante el período de los faraones Amenhotep III y Ramsés II, se realizaron la mayor parte de la construcción, pero en los períodos de Akenaton, Tutankamon, Horemheb y Alejandro Magno se decoraron, se crearon edificios menores y bajo relieves. Todo dedicado a la vida y la gloria de los faraones.

 

Luxor, significa Campamento Fortificado, en referencia al fuerte romano construido, sobre un templo faraónico, en el siglo III d.C. Entre los vestigios del fuerte romano, se conservan las puertas de acceso,  los muros y la sala de estandartes, en donde se hallaron murales que representan al emperador Diocleciano rodeado de oficiales y soldados.

Sabemos que Ramsés II fue tan narcisista, que cada templo aunque fuera dedicado a Amón, debía tener también su propia imagen y el templo de Luxor no es la excepción. En la entrada, Ramsés II puso 6 estatuas con su imagen, cuatro de pie y dos sentados, además de imágenes de prisioneros que muestran los pueblos conquistados por Egipto y por supuesto, la reina Nefertari quien aparece a cada lado del trono. El templo original tenía 260 metros de largo, un atrio, un gran patio, vestíbulo, varias salas y santuarios para barcas reales. Ramsés II le agregó los colosos y un pilar que muestra la batalla entre el faraón y los hititas en Qadesh.

Existían también, dos obeliscos de 25 metros de altura, que fueron cedidos por Mehmet Alí en 1830 a Carlos X de Francia. Uno de ellos se encuentra en Plaza de la Concordia en París. En agradecimiento, Luis Felipe I le entregó un reloj que hoy adorna la mezquita de Mehmet Alí en el Cairo, pero se estropeó en el camino y nunca funcionó. El segundo obelisco, (que nunca salió de Egipto), fue oficialmente devuelto por Francois Mitterrand en 1981.

La única función del templo era mostrar la procesión durante la celebración de Año Nuevo, cuando la imagen de Amón salía de su recinto en Karnak para recorrer la Avenida de las Esfinges que era estatuas con cuerpo de león y cabeza del faraón Amenofis III y visitar el templo de Luxor.

La antigua ciudad de Tebas fue abandonada y destruida por sirios y persas, pero Alejandro Magno acondicionó las salas e hizo construir columnas que sostienen el techo. En la época romana, el templo se convirtió en edificio militar y los sacerdotes enterraron imágenes de dioses y reyes en el patio. Estas estatuas fueron descubiertas en 1989 y actualmente están expuestas en el museo de Luxor.

Cuando el imperio romano adoptó el cristianismo, se construyeron iglesias en el lugar. Una de ellas está en el patio. Pero luego llegaron los musulmanes, que construyeron sobre la iglesia una mezquita en honor al santo local, Abu el-Hagag, dónde conservan sus reliquias.

El Museo de Luxor exhibe objetos encontrados acá, así como esculturas y momias reales de Ahmose I, fundador de la XVIII dinastía, y la de Ramsés I, fundador de la XIX dinastía y padre de Seti I.

A 3 km. del templo de Luxor, se encuentra el complejo de Karnak, formado por tres templos, dedicados a Amón, Mut y el dios guerrero Montu.

El templo dedicado a Amón es el centro religioso más antiguo del mundo y el segundo más visitado de Egipto, después de las Pirámides de Giza. Es el más grande de Egipto y aún hoy se siguen encontrando restos en este templo, que fue construido entre los años 2.200 y 360 a.C. y los faraones que participaron en su construcción fueron Hatshepsut, Seti I, Ramsés II y Ramsés III.

El templo fue espectacular. Su sala principal tenía 5.000 metros cuadrados y 134 columnas, con las 12 centrales más anchas que elevaban el techo, ahora destruido. El complejo estaba rodeado por un gran muro de 8 metros de ancho y todo el conjunto estaba decorado y pintado en vivos colores. El templo es mucho más grande que el templo de Luxor y por las noches ofrece un espectáculo de luces y sonido que vale la pena ir a ver.

En la orilla opuesta del Nilo se desarrolló la Tebas de los Muertos, con grandes templos funerarios construidos a los pies de las colinas y aislados de las tumbas de los faraones, para protegerlas de los saqueos en los Valles de los Reyes y el Valle de las Reinas. Entre estos templos podes visitar el Templo de Hatshepsut y los Colosos de Mennon que son dos gigantescas estatuas gemelas de piedra que muestran al faraón Amenhotep III sentado, con sus manos sobre sus rodillas y mirando al Nilo. El nombre fue dado por viajeros griegos que le recordaba a un héroe de la guerra de Troya que llevó a sus ejércitos para ayudar a defender la sitiada ciudad y que, finalmente, fuera derrotado por Aquiles.

 

Templo funerario de Hatshepsut

Esta es una historia interesante.

Hatshepsut, fue una reina-faraón que llegó a ser la mujer más importante en el trono de las “Dos Tierras”. El nombre de Hatshepsut significaba “La primera de las Nobles Damas”.

A la muerte de Tutmosis I, su hija, Hatshepsut era la mejor situada para sucederle en el trono, pues sus hermanos varones ya habían muerto. Tutmosis I la nombra heredera, pero por varios motivos sienta en el trono a Tutmosis II, nacido de una esposa secundaria, por lo que Hatshepsut tuvo que convertirse en la Gran Esposa Real de su medio hermano.

Esto fue un duro golpe al orgullo de Hatshepsut.

Tutmosis II tiene un reinado breve y muere dejando dos hijas pequeñas y abriéndose otra crisis sucesoria. Entonces, el visir Ineni (enemigo de Hatshepsut), consigue que la nobleza, acepte como candidato a un hijo de Tutmosis II y una concubina, que sería nombrado rey como Tutmosis III. Pero Hatshepsut no quiere repetir la historia y ella asume la regencia, ya que Tutmosis III era muy pequeño y propone el matrimonio entre el nuevo rey y su hija, la princesa real Neferura, única persona que podría legitimar su ascenso al poder absoluto.

Durante los primeros años de reinado del joven Tutmosis III, Hatshepsut planea su golpe. No sólo aleja al visir, sino también a los seguidores del faraón y los reemplaza por sus propios seguidores, logrando el apoyo suficiente para ascender al trono.

Ante esto el joven e inexperto Tutmosis III, admite la superioridad de Hatshepsut y ella se convierte en la reina-faraón.

Al ver que tenía el poder absoluto y contaba con el apoyo de soberanos y sacerdotes, se autoproclama faraón de las Dos Tierras y primogénito del Dios Amón. Hatshepsut exige los atributos masculinos de su cargo, haciéndose representar como un hombre y apareciendo con barba postiza. En la corregencia siempre fue ella la que decidía, colocando a su hijastro en segundo lugar. Ella se adaptó rápidamente al poder y lo disfrutaba.

Hatshepsut no tuvo preparación militar, pero durante su gobierno tuvo algunos conflictos. Tres con la región de Nubia y tres con las tribus de Siria y Palestina. Fue un gobernante pacífico, que prefirió gastar los fondos del Estado en construir y embellecer edificios y ciudades, en lugar de conquistar territorios.

En el año 16, Hatshepsut pierde no sólo a sus principales aliados, sino también a su hija, la princesa Neferura y esto favorece a Tutmosis III quien ya mayor, retoma las riendas del gobierno. Tutmosis III dejó también su huella en el templo de Amón en Karnak.

Hatshepsut moriría en Tebas tras un reinado de 22 años, abandonada por todos y su imagen fue eliminada de todos los registros, incluso su nombre fue suprimido de la Lista de Reyes, además sus estatuas fueron destruidas y enterradas en la arena del desierto, su imagen fue borrada de todos los templos y sus estatuas están todas decapitadas.

Siglos después, se encontró su tumba en el Valle de los Reyes y en su momia se detectó osteoporosis y un cáncer maligno en la zona abdominal. Existen indicios que mandó ampliar la tumba de su padre para ser utilizada también por ella. El amor y la lealtad de la hija al padre fue tan grande que quiso permanecer junto a él eternamente.

El espectacular templo de Hatshepsut se encuentra cerca del Valle de los Reyes y fue construido en honor a Amón-Ra. Tiene una parte escavada en la roca y otra en el exterior formada por tres terrazas. Todo el templo está conectado por una gran rampa central, que en la antigüedad estaba rodeada por inmensos jardines de plantas exóticas. Los relieves del templo narran la historia desde el nacimiento divino de Hatshepsut. Los textos y las pinturas relatan una expedición al país exótico de Punt sobre las costas del mar Rojo, pero muchos detalles ornamentales fueron robados o destruidos a lo largo de los siglos.

En su época, el templo albergaba estatuas de Osiris, una esfinge y numerosas esculturas de Hatshepsut en diferentes posiciones y varias de esas esculturas fueron destruidas por órdenes de su hijastro Tutmosis III después del fallecimiento de la soberana.

Este enorme templo está considerado uno de los más lindos del Antiguo Egipto.

Te lo muestro en éste video.

Valle de las Reinas

Es el nombre de la necrópolis donde fueron enterradas reinas y príncipes de las dinastías XIX y XX y es un lugar pequeño y con una roca de peor calidad que la del Valle de los Reyes.

Aunque se tiene como fundadora del Valle a la Gran Esposa Real, la reina Sitra, lo cierto es que antes de ella ya se habían excavado varias tumbas y pozos funerarios pertenecientes a las dinastías XVII y XVIII. No obstante sería a partir de Sitra que el lugar se convirtió en un sitio exclusivo para las mujeres y los hijos favoritos del monarca reinante.

La primera tumba real fue descubierta en 1816 y recién en 1903 se descubrió la tumba de Nefertari, la joya más hermosa de toda la necrópolis tebana. Sus pinturas dan relieve a la figura y al rostro de la reina, con sombras en los pómulos o en la comisura de los labios.

Al día de hoy se encontraron 98 sepulcros, pozos y cuevas, algunas abandonadas al poco de construir y nunca ocupadas. Todas están numeradas bajo las siglas QV “Queen Valley”. La inmensa mayoría de estas tumbas están en la actualidad en un mal estado de conservación, pero hay unas pocas que despiertan admiración y pueden ser visitadas.

 

El Valle de los Reyes

Es el lugar donde se enterraron la mayoría de los faraones del Reino Nuevo, es decir, de la época en la que el antiguo Egipto era un imperio que se extendía por la costa oriental del Mediterráneo durante las dinastías XVIII, XIX y XX. Fue allí donde fueron sepultados grandes faraones como Tutmosis III, Tutankamon o Ramsés II.

Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979.

Al principio los reyes eran enterrados en pirámides construidas en la parte norte del país. Tras construirse las últimas pirámides, Egipto entró en crisis y los faraones fueron perdiendo poder y esto animó a distintas tribus a dominar la zona del delta del Nilo. Por otra parte, el sur del país quedó en manos de una familia de gobernantes asentada en Tebas, por lo que Egipto quedó dividido en dos.

Cuando la familia real reconquista el país, sus miembros se convierten en nuevos faraones y eligen a Tebas como la capital del imperio. A partir de ese momento, se dejan de construir pirámides pues eran edificios grandes, fáciles de saquear y sin vigilancia, por lo que se prefirió enterrar a sus líderes en un lugar apartado, discreto y seguro. El lugar lo encuentran a orillas del Nilo, en un gran valle con mucho espacio para excavar tumbas y cuyo acceso era un pasadizo estrecho y se lo conoce como Valle de los Reyes.

Todas las tumbas están decoradas con fragmentos del Libro de los Muertos y textos funerarios, como guía de viajes para llegar al Otro Mundo y de este modo, el faraón podía estar seguro que su alma llegaría intacta al Más Allá para vivir por la eternidad. Hasta el momento se han descubierto unas 60 tumbas talladas en las rocas y todas están numeradas según el orden en el que fueron descubiertas.

En el Valle de los Reyes se encontró la tumba más famosa de todas por casualidad, ya que los obreros que trabajaban en la tumba de Ramsés VI, depositaban escombros en la ladera de la montaña y ahí apareció la tumba de Tutankamon. La única que no fue saqueada.

Esta tumba está codificada bajo el número 62 y los egiptólogos las conocen por su número y una abreviatura que ponen delante, las letras KV “King Valley”.

Tutankamon fue nombrado Faraón antes de cumplir los 10 años y gobernó Egipto hasta los 18, unos 1.300 a.C. En 1922 Howard Cárter, descubrió su tumba y junto a su equipo de trabajo tardaron 4 años en clasificar las piezas del interior antes de llegar a la cámara sagrada. Todavía hoy se puede visitar la tumba del Rey Niño.

 

Tutankamon

Fue un faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Fue notable en la restauración de Egipto, aunque su reinado fue corto y las siguientes generaciones no le dieron mucha importancia por lo que fue cayendo en el olvido. Su tumba, encontrada en el Valle de los Reyes es pequeña, para su condición de Faraón, pero gracias al sedimento acumulado durante siglos nunca fue saqueada y recién fue descubierta en 1922.

Durante el reinado de Tutankamon hubo en el país una epidemia de malaria que causó una gran mortalidad y en su tumba se encontraron medicamentos contra la fiebre, por lo que se sospecha que murió víctima de esa enfermedad. Un estudio de ADN publicado en 2010 reveló que el sistema óseo estaba debilitado, por lo que al ser víctima de una malaria severa, le habría provocado la muerte.

El faraón murió en 1.327 a.C. a los 18 años de edad, tras haber reinado ocho años, sin haber consolidado su poder y dejando inestabilidad en Egipto, ya que era el último miembro varón de la dinastía XVIII.

La fama de Tutankamon no se debe a su reinado sino al tardío descubrimiento de su tumba, en donde se encontraron muebles, carros desmantelados, armas, vestidos, comida, vasijas, ungüentos, pinturas y sarcófagos de cuarcita roja que contenía tres ataúdes: dentro de uno de ellos se encontró a la momia del joven faraón, con su cabeza y hombros cubiertos por su célebre máscara, en otra sala se encontraron las vísceras momificadas del rey y objetos empleados en el rito funerario.

Algunos hablan de la maldición de Tutankamon y el hecho de quienes participaron en el descubrimiento de la tumba muriera poco después en circunstancias extrañas. Esto dio pie a leyendas.​

Howard Carter negó que hubiese una maldición escrita, pero investigadores aseguran que él encontró en la antecámara un sello en la pared que decía: “La muerte golpeará con su miedo a aquel que turbe el reposo del faraón”.

Sin embargo, la imaginación popular se forjó en la contribución del escritor Arthur Conan Doyle que era creyente del espiritismo, a pesar que su Sherlock Holmes se distinguía por su raciocinio y su empirismo científico. Según publicó la prensa de entonces, el autor achacó la muerte de algunas personas a un mal que guardaba el sepulcro y que se había vengado de sus profanadores. Así que la maldición de la momia pronto se convirtió en leyenda de la mano de Conan Doyle.

Una hipótesis científica dice que en el aire de la tumba habría esporas de hongos que crecieron en la tumba cerrada y se conservaron durante miles de años, pero aun así fueron capaces de infectar a los exploradores al respirar el aire viciado. El descubridor de la tumba, Howard Carter, murió por causas naturales años después.

Su sarcófago y su cuerpo momificado, aún se encuentran en su tumba del Valle de los Reyes. Los tesoros descubiertos, incluida su famosa Máscara de Oro, se encuentran en el Museo del Cairo.

 Nos vemos la próxima semana para la última parte de Egipto.

 

 

 Oscar Mira

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Tiempo de Viajar

TDV – Es tiempo de viajar, Hoy viajamos a Egipto – Primera Parte

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Nuestro viaje continúa. Jordania quedó atrás y seguimos viaje hasta la República Árabe de Egipto, rodeado por el Mediterráneo, el Mar Rojo, Libia, Sudán, Palestina e Israel. Pesos, dólares, euros, liras turcas, dinares jordanos y libras egipcias. No me pregunten por el precio de las cosas. Ya me perdí.

Al salir de Jordania volamos a Aswan, al sur de Egipto a orillas del Nilo, una antigua ciudad cuyo nombre ya aparecía en monumentos y escritos de la antigüedad como el Libro de los Muertos o el Papiro de Turín.

Aswan fue de suma importancia para los antiguos egipcios por varias razones. Fue durante siglos la frontera sur del imperio y límite de Nubia, la manera en que los egipcios llamaban al África negra. Al llegar allí, la navegación se interrumpía para seguir hacia el sur a pie. Por eso fue un importante puesto comercial que controlaba el tránsito entre Egipto y el sur.

Bajo cada dinastía, ésta ciudad se utilizó como guarnición y se impusieron peajes a barcos que pasaban desde el sur a través del Nilo.

Pero también el lugar en donde existen grandes yacimientos de granito que llegaron a ser los más importantes del Antiguo Egipto, sobre todo porque acá se encontraba la sienita, usada para crear monumentos, obeliscos, edificios y estatuas, incluyendo las pirámides que se ven en Egipto.

Para ir un poco más atrás en el tiempo, te cuento que durante siglos, el Nilo crecía y se desbordaba y éstas crecidas convertían a las tierras próximas, en una zona fértil ideal para la agricultura, ya que al retirarse las aguas quedaba el limo, que es un sedimento rico en nutrientes y minerales. Sin embargo, las crecidas también llevaban a la pérdida de las cosechas y la población quedaba al borde de las hambrunas, por lo que fue necesario la construcción de una represa que regulara el nivel de las aguas y así proteger las tierras de cultivos y los campos de algodón.

A comienzos del siglo XX, se crearon dos represas: la Represa Baja de Aswan, terminada por los ingleses en 1902, pero sólo tenia 50 metros de altura y podía almacenar agua para un año, por lo que se desbordada habitualmente por las crecidas. En lugar de hacerla de nuevo, se decidió construir una segunda represa ocho kilómetros río arriba a la que se llamó Represa Alta de Aswan y que comenzó a construirse en 1952, ya con Gamal Abdel Nasser en el poder, quien había derrocado al Rey Faruk, convirtiéndose así en el primer egipcio en gobernar Egipto desde el siglo VI a.C.

El nuevo gobierno, con Nasser a la cabeza, hizo de éste su proyecto estrella y comenzaron los intentos de conseguir financiación y ayuda.

Alemania ya había pagado a Israel una compensación por el holocausto y esto causó tensiones y protestas en los países árabes, así que para compensar eso, el gobierno alemán envió ingenieros y asesoramiento para el proyecto y la construcción de la represa.

Recordemos que estamos en época de Guerra Fría. Una época de tensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética, en donde eran otros los países que se enfrentaba y cada uno apoyaba a un sector.

El diseño del proyecto de la nueva represa, tardó 2 años en completarse (1952-1954) y al finalizar esa etapa, Egipto acudió al Banco Mundial a buscar financiación, quienes tardan dos años en estudiar el caso, aceptar el proyecto e imponer condiciones, algo que Egipto tarda en aceptarlas.

En el medio de la negociación entre Egipto y el Banco Mundial, crece la tensión con Israel por la Península del Sinaí. Egipto le declara la guerra, pero necesita armas y occidente se niega a vendérselas. Pero la Union Soviética, si acepta venderle armas. Esta operación, sumado a que Egipto reconoce a la China comunista, enoja a Occidente y provoca que las ofertas y condiciones impuestas por el Banco Mundial, ya no sigan en pie.

Entonces, la Unión Soviética le ofrece un préstamo de 1.120 millones de dólares al 2% de interés y aporta técnicos y maquinaria pesada. Para financiar la obra, el presidente Nasser nacionaliza también el Canal de Suez, que regulaba el transporte entre Europa y Asía y en ese momento estaba regenteado por franceses e ingleses, lo que provoca una invasión de tropas de Francia, Reino Unido e Israel. En ese cruce interviene la ONU y un año después las tropas se retiran y Egipto ya tiene como financiar la colosal obra de la Gran Represa. La construcción comenzó en 1960 y se terminó 10 años después.

Esta represa es esencial para Egipto. Con una altura de 110 metros, con un ancho de base de 1.000 metros, 40 metros en su coronación y un largo de 4 kilómetros. Esto la convierte en un objetivo militar estratégico y por ese motivo siempre está custodiada por el ejército. Y aunque la presa es de tal envergadura que para destruirla haría falta una bomba nuclear, cualquier ataque que la inutilice, supondría un desastre para el país.

Pero los técnicos no tuvieron en cuenta el impacto que tendría en el medio ambiente la construcción de las represas. Los aumentos del río se detuvieron, pero dejaron graves consecuencias por sedimentación excesiva aguas arriba, erosión del suelo aguas abajo, disminución de peces autóctonos, desaparición de especies migratorias, destrucción del delta con penetración de especies marinas, aumento del nivel freático, contaminación del río por herbicidas y pesticidas para paliar la disminución de fertilidad y aumento del riesgo sanitario por crearse nuevos canales de riego y un hábitat para insectos transmisores de enfermedades como el mosquito de la malaria.

También la comunidad arqueológica advirtió que la construcción de las represas, dejarían bajos las aguas a numerosos monumentos, por lo que UNESCO patrocinó una operación de rescate que permitió el desmontado, traslado y relocalización a zonas elevadas de los Templos de Abu Simbel. Las aguas formaron un inmenso lago artificial, el Lago Nasser, que cubrió la mayor parte de la Baja Nubia, obligando al traslado de 90.000 personas y algunos monumentos debieron ser ubicaron en zonas más elevadas como los templos de Kalabsha, File y Amada, pero varios templos y monumentos fueron donados a países que colaboraron en el rescate, por ejemplo:

  • El templo de Debod a Madrid
  • El Templo de Dendur al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York
  • El Templo de Taffa al Museo de antigüedades de Leiden, Holanda
  • El Templo de Ellesiya al Museo Egipcio de Turín, Italia

Al Museo nacional de Sudán de Jartum fueron entregados:

  • El templo de Ramsés II de Aksha
  • El templo de Hatshepsut de Buhen
  • El templo de Jnum de Kumma
  • La tumba del príncipe nubio Djehuti-hotep de Dibeira
  • Los templos de Dedun y Sesostris III de Semna
  • Las columnas de la catedral de Faras
  • Una parte de las pinturas de la catedral de Faras

La ciudad de Aswan no es una ciudad bonita, pero el entorno sí lo es. Nuestro hotel estaba frente al Nilo desde donde se ven cruceros y falucas que remontan el río y también el punto de partida de los que recorren el Lago Nasser. Este es un lugar estratégico del sector turístico y por eso no sólo está el embarcadero del que salen las barcazas hacia las islas cercanas, como Elefantina o File, sino también el Museo Nubio y vendedores de especies y esencias naturales que te acosan por las calles.

Pero también es uno de los puntos neurálgicos de la fascinante cultura del Antiguo Egipto. Un lugar que durante milenios fue centro comercial, lugar de peregrinación y punto espiritual del país. En las islas cercanas se acumulan los templos y en ambas orillas, restos de ciudades y antiguas canteras en donde podes ver el famoso Obelisco Inacabado que es un enorme bloque de granito rojo de más de 1.000 toneladas de peso que aún sigue anclado al suelo, no se sabe porque lo dejaron a medio terminar ni cuándo lo hicieron, lo cierto es que éste mármol puede encontrarse en lugares tan lejanos como Karnak o la Gran Pirámide de Giza.

También desde Aswan se puede acceder a la mítica Nubia y el inicio del camino hacia la no menos emblemática Abu Simbel. Un lugar que hay que ver.

Así que hasta allá fuimos.

Los Templos de Abu Simbel

A las 3,30 de la mañana nos vinieron a buscarnos en un mini bus. Debíamos recorrer 300 km al sur del país, para llegar hasta los templos de Abu Simbel.

Al salir de la ciudad, más buses nos esperan y juntos salimos acompañados por carros del ejército y militares que día a día acompañan a la gran caravana por seguridad. Son más de 3 horas que se recorren por una ruta desértica y desde hace años se vienen sucediendo ataques terroristas. Por eso la custodia militar existe ya que el peligro siempre existe.

Egipto cuenta con un alto historial de ataques terroristas a hoteles y centros turísticos y eso derivó en una baja de su principal actividad económica. Por eso los monumentos, edificios y construcciones como la Gran Represa de Aswan están custodiados y se debe circular a baja velocidad, deteniéndose en cada retén militar para controles.

Para tener una idea de lo que se habla, te cuento que en 1997 hubo un ataque terrorista en Luxor y murieron 60 personas turistas.

En el 2014, una explosión alcanzó un autobús de turistas cerca del Museo Egipcio en Guiza, donde resultaron heridos 14 turistas. Ese mismo año, un suicida se inmoló en la puerta de un autobús al sur del Sinaí y se cobró la vida de tres turistas surcoreanos y el conductor egipcio. Un año después, el ejército egipcio asesinó por error a 8 turistas mexicanos al confundirlos con terroristas cuando circulaban en vehículos doble tracción cerca de la frontera con Libia.

En el 2016, dos encapuchados abrieron fuego a las puertas de un hotel, también en Guiza, atacando un bus que transportaba turistas árabes de nacionalidad israelí. El ataque fue reivindicado por fundamentalista del Estado Islámico.

Meses después, 6 policías perdieron la vida y otros tres resultaron heridos, al estallar un artefacto explosivo colocado en un puesto de control cerca de las pirámides.

A fin del año pasado, otro artefacto explosivo fue detonado por control remoto en una ruta cercana a las pirámides al pasar un bus que transportaba turistas vietnamitas. Tres turistas y un guía egipcio murieron. La lista de ataques sigue en centros turísticos de Abu Simbel, Guiza y Luxor y muchos países recomiendan no viajar a Egipto por cuestiones de seguridad.

De todas formas, al final del viaje, llegás a Abu Simbel.

Allí fueron construidos el templo del faraón Ramsés II y el de su esposa, Nefertari, como una forma de recordar su victoria en Kadesh y mostrar así su poder a los Nubios.

Estos templos, de más de 3.000 años, no solo impactan por su gran belleza, sino que entre 1964 y 1968, cuando se creó la Gran Represa, debieron ser desarmados en bloques de 20 toneladas y vueltos a ensamblar 65 metros más arriba y 200 metros más alejados del río. Esto fue uno de los mayores desafíos de la ingeniería arqueológica de la historia.

En éste video de la época se muestra algunas ideas para el traslado y el resultado final.

Templo de Ramsés II

El templo está dedicado al culto de Ramsés II. Los faraones se consideraban dioses y por eso se lo ve sentado al lado de Amón, Ra y Ptah como el cuarto gran dios de Egipto.

El faraón Ramsés II, hijo de Seti I, combatió a muchos enemigos, pero su principal batalla fue la de Kadesh contra los hititas. Esta batalla terminó con un tratado de paz entre ambas fuerzas, pero en los muros de los templos egipcios, Ramsés II se jactaba de haber ganado la batalla, mientras el rey hitita hacía lo mismo en templos de su país.

Con el paso del tiempo, el templo fue abandonado y comenzó a quedar sepultado bajo las arenas, hasta que en 1813 el arqueólogo suizo Johann Ludwig Burckhardt lo descubrió (el mismo que descubrió Petra). Este le comentó su descubrimiento al italiano Giovanni Belzoni (con fama de explorador, ladrón y viajero), quien viaja a la zona, pero no logra excavar una entrada que permita el acceso al templo. Vuelve en 1817, logra entrar al templo y se lleva todos los objetos de valor que pudo transportar, ya que en esa época el negocio de las antigüedades era muy lucrativo, en donde imperaba la ley del más fuerte.

La fachada del templo tiene 33 metros de altura y está custodiado por cuatro estatuas que representan a Ramsés II, sentado en un trono con la Doble Corona del Alto y Bajo Egipto, con barba postiza, símbolo del faraón en vida, con el collar y el pectoral grabado con el nombre de la coronación, además de brazaletes decorados. De los cuatro colosos  excavados en la roca, tres de ellos se encuentran en buen estado, pero la estatua situada a la izquierda de la entrada se partió durante un terremoto y solo quedó intacta su parte inferior, mientras que parte de la cabeza y el pecho se encuentran esparcidos por el suelo. Cada estatua mide 22 metros y están acompañados por pequeñas figuras entre las piernas que representan su esposa Nefertari, la reina madre Tuya y algunos hijos. Aunque se sabe que Ramsés II tuvo más de 120 hijos nacidos de esposas reales, esposas secundarias y concubinas. Sin embargo solo algunos alcanzaron relevancia en la carrera sucesoria.

En el interior del templo se encuentra una gran sala con 8 colosos, a modo de columnas, que representan a Osiris con los rasgos de Ramsés II. Los de la izquierda llevan la corona del Alto Egipto y los de la derecha llevan la doble corona, símbolo de la unificación de las Dos Tierras. Cada estatua mide 10 metros de alto y en las paredes se muestran escenas de batallas en Siria, Libia y Nubia y muchas de esas imágenes se refieren a la batalla de Kadesh en la actual Siria, donde el faraón peleó contra los hititas. El relieve más famoso muestra al faraón en un carro lanzando flechas contra sus enemigos en retirada.

La mayor parte del año, el santuario interior del templo está en la oscuridad. Pero dos veces al año (21 de febrero y 21 de octubre), la luz del sol ilumina las estatuas sentadas de Re-Horakhte, Amon-Re y Ramsés II, excepto la de Ptah, relacionado con el inframundo que siempre está en penumbra, pero con el traslado del templo y el desplazamiento del Trópico de Cáncer la incidencia solar se desplazó al 22 de octubre y 20 de febrero.

Templo de Nefertari

Realizado en la misma época que el templo de Ramsés II, está dedicado a la diosa Hathor y a la reina Nefertari. En la fachada hay 6 colosos de pie, de 10 metros de alto, excavados en la roca y dentro de nichos rectangulares, con 3 a cada lado de la entrada. Los extremos representan a Ramsés II y los centrales a la reina Nefertari y son del mismo tamaño que el faraón. Todos tienen adelantada la pierna izquierda, en posición de marcha y entre las piernas también hay esculturas de menor tamaño.

Dos colosos muestran a Ramsés II con la corona del Alto Egipto y dos con la doble corona del reino unificado, mientras las estatuas de Nefertari la muestran como la diosa Hathor, con cuernos, plumas y el sol en su tocado.

La puerta de acceso al templo se encuentra decorada con cartuchos con el nombre del faraón y escenas de ofrendas del rey a las diosas Hathor e Isis. La entrada conduce a una sala con seis columnas centrales, esculpidas con capiteles decorados con la cabeza de la diosa Hathor. Una sala contiene escenas que muestran a Ramsés II y su esposa ofreciendo sacrificios a los dioses y luego otra sala con escenas similares. Al fondo del templo se halla el santuario que contiene una estatua de la diosa Hathor.

Nefertari fue considerada la mujer más bella de su tiempo, pero no sólo se destacaba por ello, sino también por su inteligencia y por ser la mujer que enamoró a Ramsés II cuando ambos tenían unos 15 años de edad. Se considera que trabajo en las negociaciones de paz con el imperio hitita y para conseguirlo le envío regalos al rey y entabló una amistad con la reina. Gracias a su ayuda y adoración que sentía por ella, Ramsés II la elevó a la categoría de diosa personificándola con la diosa Mut.

En 1904, el arqueólogo Ernesto Schiaparelli descubrió la tumba de Nefertari en el Valle de las Reinas y las pinturas mostraban las etapas del viaje de la soberana hacia el reino de Osiris. La estructura de la tumba de Nefertari es la típica de las tumbas de la dinastía XIX. La entrada se efectúa por una escalera que conduce al primer nivel del sepulcro. Desde ahí, en un segundo tramo de escaleras se llega hasta la cámara funeraria en cuyo centro se colocó el sarcófago de la reina. En una pared había excavado un pequeño nicho para depositar la caja canópica que contenía las vísceras momificadas de Nefertari.

Más para ver de Aswan

Hay lugares y cosas que ver en la ciudad y una de ellas es el Obelisco Inacabado, que fue abandonado en la cantera. Si estuviera de pie superaría los 40 metros de alto y las 1.200 toneladas, siendo la pieza de piedra trabajada más grande del mundo. También el Museo Nubio, que tiene tres plantas y exhiben más de tres mil piezas arqueológicas que se remontan a las diferentes épocas de la historia de Nubia, desde la prehistoria, hasta la dominación islámica, pasando por la civilización faraónica así como la ocupación griega, romana y el periodo copto.

El Monasterio de San Simón, que está ubicado en las alturas y estuvo habitado durante siglos por monjes misioneros. En una de sus plantas se encuentra la Basílica donde se destacan los frescos de los apóstoles.

En Aswan podés visitar El Nilómetro que es un pozo escalonado con marcas y en donde se medía el nivel del río y de esta forma predecir el volumen de la crecida, el nivel del limo y el volumen de la futura cosecha y por consiguiente los impuestos a cobrar.

También la Isla Elefantina, en donde vivían los antiguos egipcios, pues se ubicaba frente a la primera catarata del Nilo y esto permitía no sólo controlar el comercio del sur del país sino también actuar como defensa ante posibles enemigos. Acá no solo podés visitar templos, sino también pequeñas iglesias cristianas coptas y varios puestos de compras con carteles arruinados de Carrefour y muchos chicos  con los ojos claros.

La Isla de File es conocida por los templos dedicados a Isis, en donde se mantuvo su veneración hasta la llegada del emperador romano Justiniano I, en el año 535 d.C quien prohibió su veneración y todo el conjunto se reconvirtió en iglesia cristiana dedicado a San Esteban. En el siglo XII el Islam se impone como religión en Egipto y la isla quedó sumergida bajo las aguas de la represa de Aswan, pero los templos se trasladaron al islote de Agilkia.

Un lugar interesante para conocer es la Iglesia Cristiana Copta De San Miguel.

En el país existen cuatro grupos católicos: armenios, caldeos, maronitas y coptos y todos pertenecen a la Iglesia Universal, en comunión con Roma y admiten el credo católico. Las diferencias están en que tienen una organización distinta a la Iglesia Católica Latina ya que están organizados en Patriarcados independientes, con una liturgia propia. El jefe de la Iglesia es el Papa de Alejandría, Tawadros II, con sede en el Cairo.

Esta Iglesia, es un templo grande pero sencillo, con algunas pinturas en sus muros, biblias en árabe y música litúrgica de fondo. No mucho más. No hay grandes imágenes, solo una gran pintura de Cristo Pantocrátor en la cúpula.

Los cristianos coptos fueron objeto de violencia a lo largo de la historia, sobre todo bajo el Imperio bizantino y después de la conquista árabe cuando un califa islámico, en el año 1.000 d.C., destruyó 3.000 iglesias y obligó a un gran número de coptos a abandonar su fe.

Por otra parte, a partir de la caída de Hosni Mubarak en el año 2011, la agitación política produjo más ataques contra los cristianos coptos. A fines de ese año una bomba en una iglesia en Alejandría mató a más de 20 personas. Meses después, 13 personas murieron en una batalla entre cristianos y musulmanes en El Cairo, por protestas de los coptos por la quema de sus iglesias. En diciembre de 2015, un atacante suicida detonó una bomba y mató a 25 personas cerca de la catedral copta de San Marcos en El Cairo. En 2016, unas 26 personas murieron cuando atacantes armados abrieron fuego contra un autobús con cristianos coptos. Y la lista de ataques continúa.

Hasta acá llegamos con Aswan y los templos de Abu Simbel.

Te esperamos la semana que viene para continuar por más ciudades de Egipto.

 

Oscar Mira

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Tiempo de Viajar

TDV – Es tiempo de viajar , Hoy viajamos a Jordania

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Terminado nuestra visita por tierras turcas y nos tomamos un avión hacia Jordania. Lo primero que debemos hacer en el moderno aeropuerto de Ammán? Conseguir dinares jordanos y alquilar un coche. Nuestro destino final: Petra.

Lo primero que le dijimos al señor de la agencia era que cambiara el idioma del GPS porque estaba en árabe y que nuestro destino sería Petra.

Nos dice que está todo ok, no despide y salimos. Sabíamos que teníamos que dirigirnos al sur, recorrer unos 250 km y después de unas 3 horas llegar a la ciudad de Petra. Qué pasó?

El GPS nos hizo circular por el centro de Amman y diez minutos después nos dice que habíamos llegado a destino. Como puede ser?

  • Dónde estamos?
  • Este muchacho, se equivocó y nos puso cualquier cosa! Mirá, ese edificio de la esquina dice Hotel Petra. Eso puso. Y ahora qué hacemos?
  • Volvemos al aeropuerto o seguimos viaje?
  • Hay un mapa ahí dentro, que dice?
  • No tengo idea. Está en árabe!
  • Me acuerdo que un amigo dijo que estuvo en Petra y se quedó en el hotel Hilton.
  • Ok busquemos el Hilton de Petra y después buscamos el nuestro.
  • Dice unas 3 horas al sur, si no es ahí estamos fritos.
  • Tiene que ser ahí. Vamos.

 

En la ciudad de Amman se codean los edificios modernos, con los hoteles, restaurantes y galerías de arte modernas con las cafeterías tradicionales y cientos de talleres de artesanías y en cualquier rincón de la ciudad se muestra el pasado de la ciudad. Amman formó parte de la Decápolis con el nombre de Philadelphia, es tanto una ciudad romana, con sus teatros, foros, templos y avenidas, como musulmana, con coloridas y variadas mezquitas, como cristiana, con sus bellas iglesias bizantinas.

Mientras vamos camino a sur, te cuento que Jordania está ubicado en el Oriente Medio y limita con Siria, Irak, Arabia Saudita, el mar Rojo, el mar Muerto, Israel y Cisjordania. Por estas tierras pasaron pueblos, culturas, imperios, naciones y todos dejaron su huella. Gracias a su ubicación estratégica, los países de la región fueron el nexo entre Asia, África y Europa y por eso el interés de muchas potencias, especialmente por las llamadas Ruta de la Seda y Ruta de las Especias, que atravesaban zonas de África, China, India, Persia, Arabia, Medio Oriente y llegaban a Europa.

Alrededor del siglo II a.C, los amoritas llegan a orillas del Jordán, en Canaán. Luego llegarían egipcios, israelíes, asirios, babilonios, persas, griegos, nabateos, romanos, árabes musulmanes, cruzados cristianos, mamelucos y turcos otomanos.

Hacia el 1.200 a.C, emerge un país con tres reinos: Edom en el sur, Moab cerca de  Wadi Mujib y Ammón (actual Amman) al norte. No se sabe si tuvieron relación entre ellos, lo cierto es que al establecerse Israel, ocurrieron algunos conflictos con ésta nación vecina.

Israel tenía un gran poder militar, dominaba la zona de Siria y Palestina y entraba en conflictos con sus vecinos. Bajo el liderazgo del Rey David, la población de Moab sucumbe al control israelita, consuman una venganza sobre Edom, masacrando a la población masculina y en Ammón la población fue obligada a trabajos forzados bajo sus nuevos amos judíos. Sin embargo, el poder israelita resultó ser efímero y después del breve pero ilustre reinado del Rey Salomón, el reino se divide en Israel y Judea.

Los 3 reinos se unifican gracias a su relación comercial, pero la alianza no fue tan fuerte como para resistir el poder de sus vecinos y fueron arrollados por nuevos amos: asirios, babilonios y persas. Pasarían siglos para que Jordania logre una identidad propia.

Ya en el siglo XX y gracias al acuerdo Sykes-Picot de 1916, tanto Francia como el Reino Unido dividen ésta región del Medio Oriente y al finalizar la Primera Guerra Mundial, el Reino Unido crea un corredor desértico para comunicar Irak y Palestina, ocupadas por los británicos, para aprovisionarse riquezas.

Gran Bretaña promete la creación de un Estado árabe independiente que abarcaría Arabia Saudita, Siria, Líbano, Palestina, Israel, Jordania e Irak, promoviendo una Rebelión Árabe, que no logra su objetivo de negociaciones de paz, pero llevan al nacimiento del moderno estado de Jordania. En 1919 los británicos llegan a un acuerdo con el Rey Faisal de Arabia y le concede jurisdicción sobre Iraq, mientras que su hermano mayor Abdalá es proclamado gobernador del Reino de Transjordania.

En 1921, un joven Winston Churchill, dibuja las fronteras y Abdalá establece la capital en Ammán. Gran Bretaña lo reconoce como estado independiente bajo su protección y crea una fuerza de defensa llamada Legión Árabe con oficiales británicos. Uno de ellos fue Lawrence de Arabia. Años después, ingleses y árabes derrotarían a los turcos que eran aliados de los alemanes en el Medio Oriente.

La independencia llegaría en 1946 cuando Abdalá es proclamado rey, quien se muestra contrario a la creación del Estado de Israel en 1948.

En 1949 le deja el control de Cisjordania y se propone que las líneas de demarcación se establezcan sin perjuicio de futuros límites territoriales. Un año después, Abdalá toma el poder bajo el título de Rey de Jordania y Palestina y el país se convierte en una monarquía constitucional, donde el rey ostenta los poderes ejecutivos y legislativos.

En la década moderna, Jordania apoyó diplomáticamente a Irak durante la Guerra del Golfo de 1990 y al año siguiente, junto a Siria, el Líbano y Palestina, participaría en negociaciones de paz con Israel patrocinadas por los Estados Unidos y Rusia.

Ok, sigamos viaje.

Camino a Petra

Para ir desde Amman hasta Petra podés tomar varios caminos, pero depende de tus urgencias para llegar.

La Ruta 35, llamada El Camino de los Reyes, corre de Amman hasta Aqaba en las costas del Mar Rojo y cruza desiertos y zigzagueantes caminos de montañas, con fortalezas de la época de las cruzadas. Unas de ellas, es el Castillo de Shobak que fue construido por Balduino I en el siglo XII y detuvieron durante un año y medio las tropas de Saladino.

Pasas por Madaba, La Ciudad de los Mosaicos, en donde está el mapa de Tierra Santa, más antiguo del mundo,  construido con dos millones de mosaicos, sobre el suelo de la Iglesia Ortodoxa de San Jorge.

También está el Monte Nebo, en donde según la Biblia, Dios le dijo a Moisés. “Sube al monte Nebo que está en el país de Moab, frente a Jericó y contempla la tierra de Canaam que doy en propiedad a los israelitas. En el monte al que vas a subir, morirás e irás a unirte con los tuyos, verás la tierra, pero no entrarás en ella”. Hoy, el Monte Nebo, es un sitio conmemorativo, con un monasterio franciscano y un sitio arqueológico que atrae a visitantes, no solo por su importancia religiosa sino también por su valor artístico.

Para hacer esa ruta más desértica y solitaria podés tardar más de 5 horas, pero tal vez te lleve todo el día si te detenes a realizar todas las visitas.

Nosotros fuimos por Ruta 15, que es una autopista más transitada y como dijimos antes nos llevó unas 3 horas recorrerla ya que no teníamos deseos permanecer en el desierto al anochecer.

Pero no todo era tan sencillo.

Horas después, el GPS nos dice que para Petra debíamos continuar derecho unos 50 km, pero una señal en la ruta, nos dice que debemos doblar a la derecha y hacer 30 km.

Doblamos o seguimos?

Decidimos doblar y hacer el tramo más corto. En el trayecto, nos encontramos sólo con más desierto. Seco, árido, polvoriento y por lo que parece, hace mucho que no circula nadie por allí. Y lo más cómico de todo. Ninguna indicación que muestre que vamos en dirección correcta.

Decidimos seguir, porque si no debemos retomar la ruta por donde veníamos antes.

  • Estaremos yendo bien?
  • No sé, acá el GPS perdió la señal. Qué hacemos?
  • Mirá me parece que allá se ve un pueblo, supongo que tendremos que pasar por ahí, porque para llegar a Petra falta un rato todavía.
  • Ok vamos
  • Hay unos chicos caminando por el medio de la calle, andá despacio.
  • Que nos dicen? No sé qué quieren. Querrán que los llevemos? Lo siento pero ni en pedo paro por acá!

Ya más aliviados, el GPS recupera señal y seguimos viaje. Unos kilómetros adelante la ciudad de Petra nos dá la bienvenida hasta el hotel Hilton que buscábamos al principio. Nuestro hotel no estaba tan lejos, pero definitivamente no es el Hilton.

La gente en Petra es cordial y amistosa. Te hablan en inglés y algunos te hablan español lo que la hace más amigable. El turismo se concentra en masa y los idiomas se mezclan. Para relajar un poco, a la noche fuimos a cenar. El menú? sambousek, que son unas mini empanadas de queso y vegetales, después currys de cordero y cerveza jordana, amarga y sin alcohol porque el Islam no lo permite. Para terminar, backlavas y té de mentas.

Antigua ciudad de Petra

Mucho se habló de ésta ciudad que permaneció perdida durante siglos, pero la verdad es que al ver éste lugar, uno queda impactado. Petra es sin dudas, el tesoro más preciado de Jordania y su atracción turística más importante en la zona de Wadi Musa.

Es una enorme ciudad excavada en las rocas por los nabateos, que eran una tribu árabe que se establece en la zona y la convierte en ciudad de paso que conectaba, a través de las rutas de la seda y las especias, a China, India y el sur de Arabia en Oriente, con Egipto, Siria, Grecia y Roma en Occidente. Se dice que en ésta ciudad llegaron a vivir más de 50.000 personas.

En el siglo III a.C el pueblo nabateo se refugia acá y la convierte en parada de caravanas de las rutas de comercio. En el año 63 a.C, los territorios son conquistados por Pompeyo y anexados al Imperio Romano en su campaña para reconquistar las ciudades tomadas por los hebreos. Sin embargo, después de la victoria, el imperio le otorga autonomía, con la obligación de pagar impuestos y proteger las fronteras de las tribus del desierto. En el 105 d.C. los romanos la anexan a la actual Jordania, bajo el nombre de Arabia Pétrea, con Petra como capital. La provincia intenta rebelarse sin éxito en el siglo III.

En el año 325 la cristiandad se convierte en una de las religiones del imperio y eso influye en Petra. En el 330, el emperador Constantino I El Grande crea el Imperio Romano de Oriente, con su capital en Constantinopla y Petra pasa a ser parte del Imperio bizantino, por lo que se difunde la fe cristiana mediante la construcción de iglesias.

La apertura de rutas marítimas en la época romana le dá un golpe fatal a Petra, ya que las rutas comerciales que pasaban por la ciudad se desvían y después de siglos de peleas, Petra es abandonada hasta el siglo XIX, cuando el explorador suizo Johann Burckhardt en 1812, un apasionado de la cultura musulmana que se hacía llamar Sheikh Ibrahim, se gana la confianza de los habitantes locales y consigue que lo lleven a conocer esa antigua ciudad perdida de la que se hablaba. Desde entonces, los trabajos sacaron a la luz imponentes templos, memoriales, tumbas, un teatro y las canalizaciones de las aguas, que escriben una página única de la arquitectura y del urbanismo de la ciudad.

Tras cientos de batallas, conquistas y nuevos imperios, éste territorio comienza a ser administrado por los turcos otomanos desde 1518.

Hasta acá parte de la historia, pero vamos a la actualidad.

Para entrar a la ciudad hay que caminar un estrecho cañón de más de 1.200 mts de largo, llamado Siq, ubicado dentro de un acantilado, cuyos muros se eleva 80 mts y en algunos sitios tiene sólo dos metros de ancho. A lo largo de todo el desfiladero hay una serie de canales tallados que aseguraban la provisión de agua para la ciudad.

Este cañón, garantizaba una defensa fácil y le daba seguridad a las caravanas. Aunque en un principio, los nabateos saqueaban esas caravanas que transportaban mercancías entre el Índico, el mar Rojo y el Mediterráneo para acabar ofreciéndoles el refugio.

 

Ya el simple hecho de caminar a través del Siq es una experiencia inolvidable. Los colores y las formaciones de las rocas son deslumbrantes. No está permitido el acceso de vehículos motorizados, pero si tenés dificultades para caminar podés ir a caballo o en carruaje, para luego continuar por el valle a lomo de burro o camello.

Cuando caminas por éste cañón, tenes la sensación de acompañar a Harrison Ford en Indiana Jones y la Última Cruzada, en el momento en que él y Sean Connery, en el papel de su padre, entran a caballo a la antigua ciudad y se sorprenden al ver Tesoro de Petra, llamado Al-Khazneh, el más conocido de la ciudad. Según la película, dentro del edificio se encontraba el Santo Grial, que usó Jesús durante La Ultima Cena y estaba custodiado por un Caballero Templario. El que beba del verdadero Grial, alcanzará la inmortalidad.

 

A pesar de ser conocido como el Tesoro, se considera que pudo haber sido un templo o una tumba real construida durante el siglo I a.C, y es una gran muestra de ingeniería de este pueblo. En su cúpula superior, en forma de urna, aún se ven impactos de balas y se cree que fueron realizados por los otomanos que buscaban un tesoro, que según dicen escondieron los beduinos, fruto de sus saqueos.

Hoy no está permitido el ingreso al edificio pero igual te sentís dentro de la película. Esta inmensa fachada, de 30 m de ancho y 40 m de alto, tallada en la roca rosa pálida eclipsa todo a su alrededor.

La antigua ciudad de Petra fue declarada patrimonio de la Humanidad en 1985 y es considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno desde el 2007. También se puede visitar el templo de Los Leones Alados, el Teatro Romano con capacidad para 8.500 espectadores, las Tumbas Reales o el Qasr al-Blint, llamado Castillo de la Hija del Faraón, que es una de las pocas estructuras construidas en lugar de ser tallada en roca. El edificio fue destruido por un terremoto y reconstruido más tarde. Y por supuesto, es necesario que ejercites tus piernas y tengas paciencia, para subir los 800 escalones entre murallones y barrancos, hasta llegar a Gebel Ad Deir, que es el nombre árabe dado al Monasterio, ya que en su interior se encuentran cruces talladas de la época bizantina. En tu subida es posible que te encuentres con burros subiendo o bajando turistas, con lugares de difícil acceso, con beduinos con ojos pintados listos para las fotos y también con muchos puestos de souvenires.  Si vale la pena hacer tanto esfuerzo para llegar hasta ahí? Por supuesto que sí.

Al llegar al valle, podés descansar, tomar un té, hacer compras o contemplar el lugar.

Si bien ubicarse frente al Monasterio impresiona, las mejores imágenes las podés tener desde las alturas, por lo que es necesario seguir subiendo para ver los templos y el valle en todo su esplendor. Eso es lo que yo hice, mientras Silvia se quedó descansando. Hay más escalones, la subida es dura, no suben tantas personas y ni burros que ocupan todo el camino y al llegar a la cima, te pudo decir que las vistas son espectaculares. Bien vale la pena el esfuerzo.

Para volver, tenes que hacerlo con tiempo porque no sólo hay que bajar esos escalones, sino también los 800 escalones para llegar hasta el edificio del Tesoro y luego recorrer el cañón hasta la entrada del gran complejo. Este trayecto puede llevarte todo el día y muy posiblemente quedes agotado, así que tómalo con calma pero con tiempo.

 

Una visita al Hammam?

Un Hammam es el baño turco más famoso y yo me había quedado con ganas de visitar uno en Turquía, así que antes de ir a cenar, visité uno para sacarme mi curiosidad.

Allí te reciben con un té de mentas, te invitan a descansar, a quitarte la ropa, usar sólo una toalla y esperar en un recinto cerrado con alta temperatura y mucho vapor. Este proceso permite eliminar toxinas del cuerpo y tiene como finalidad la relajación y disfrute de todo lo que sigue en torno al baño.

Diez minutos después se abre la puerta y el empleado me pregunta si estaba todo bien y que volvía en unos minutos para empezar con la sesión de masajes.

  • Ok no hay problemas, yo te espero.

Quince minutos después, el mismo empleado aparece de nuevo y me dice:

  • Disculpa pero justo es el momento de la oración. No te molesta que vaya a orar y después empezamos?
  • Ok, por mí no hay problemas. Anda a orar tranquilo que yo sigo esperando!

Al terminar, el muchacho me agradece y me pide que me recueste sobre un mesón de mármol, en donde comienza a tirarme agua tibia, al tiempo que me enjabona con una gran esponja. Una vez que estoy enjabonado comienza el masaje, para luego continuar fregándome con un paño áspero que desprende la piel muerta, para terminar con otro enjabonado completo y un baño con agua fría. El paso de agua caliente a la fría, puede parecer una  tortura, pero termina siendo relajante.

Al final, me hace pasar a otra habitación mucho más caliente y apenas se puede ver por el vapor, para terminar con una ducha tibia y un té de despedida. Después de esto, ya estoy listo para la cena y a descansar porque mañana salimos temprano para Ammán.

Volvemos a Amman?

A la mañana siguiente debíamos volver ya que nos esperaba un vuelo con destino a Egipto. Pero ésta vez tomamos la Ruta 65, que durante un largo tiempo corre a lo largo del Mar Muerto y las diferencias son notorias: de un lado se encuentra Jordania y del otro lado Israel y Cisjordania.

Del lado jordano las torretas armadas de vigilancia se distribuyen a lo largo  y sobre el final de sus 80 km de largo, las cadenas de hoteles internacionales y sus cuidadas playas privadas.

El mar Muerto se encuentra a 420 bajo el nivel de mar, recibe las aguas del rio Jordán, aquel en donde fue bautizado Jesús y algunos afluentes menores, ya que las lluvias son escasas y se construyeron represas del lado israelí que hicieron disminuir el caudal de agua hacia éste mar, que no tiene salida, y es una de las razones por el que es tan salado. Diez veces más salado que los océanos. Los minerales que ingresan se depositan allí para siempre y el agua sólo puede eliminarse por evaporación, por lo que el mar no solamente va perdiendo volumen sino que además va dejando a la luz, algunas grandes estructuras naturales de sales que se formaron con el paso de los siglos.

Las aguas son ricas en calcio, magnesio, potasio y bromo. El barro cargado con minerales y nutrientes tiene propiedades curativas para personas con enfermedades reumáticas o psoriasis. Incluso existen empresas locales que elaboran productos de belleza o cuidado de la piel a base de éstos recursos naturales. Y debido a su alto potencial alcalino, los cuerpos flotan y es posible ver turistas flotando mientras leen el diario. La mayoría de las playas son privadas y las cadenas hoteleras se extienden a lo largo del mar de una ancha franja. Sobre el final del mar, los locales pueden disfrutar del mar aunque las playas son sucias y pedregosas.

Cerca de ésta zona se encontraron 900 manuscritos divididos en fragmentos que fueron descubiertos por pastores beduinos en 1947 y fueron elaborados en cuero y papiros, entre los siglos I y III a.C, que estaban ocultos en la Cuevas de Qumrán, territorio que hoy le pertenece a Cisjordania. Entre esos documentos están las copias más antiguas que se conocen de los libros del Antiguo Testamento.

Si tenés más tiempo, te cuento que podes acercarte a Betania, junto al Jordán en donde se dice que San Juan Bautista bautizó a Jesús y por supuesto, tanto desde el lado israelí como del lado jordano, dicen que ellos tienen el lugar exacto del bautizo.

Del lado jordano se encontraron ruinas en la ruta de peregrinación de los primeros cristianos, que dicen que podría ser el lugar del acontecimiento escrito en los Evangelios y que estarían dedicadas al profeta Elías. No vas a encontrarte con un río ancho, sino estrechos canales por los que el agua discurre muy lenta, ya que el caudal del Jordan también disminuyo.

De todas formas, Betania fue el lugar donde se estableció Juan Bautista, donde Jesús fue bautizado y donde también oró por primera vez ante Dios, reuniendo a sus primeros discípulos y por eso éste lugar ya fue visitado por los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.

Jordania en el cine

Uno de los lugares más elegidos para las producciones cinematográficas es el desierto de Wadi Rum, además de Ammán y Petra.

Desde las ya nombradas Lawrence de Arabia (1962) e Indiana Jones y la Última Cruzada (1989) a otras como El regreso de la momia (2001) con Brendan Fraser; Vivir al Límite (2008) que cuenta la vida de especialistas que desarman bombas en Bagdad y otros sitios de guerra; Transformers: la venganza de los caídos (2009), con Petra como escenario principal; Prometeo (2012), un relato futurista donde científicos y exploradores viajan por a un planeta remoto recién descubierto; La noche más oscura (2012), que muestra la historia de la captura de Osama bin Laden en Pakistán; Marte (2015), donde Matt Damon interpreta a un astronauta abandonado a su suerte en el planeta rojo; Rogue One: una historia de Star Wars (2016), donde el desierto de Wadi Rum representa al planeta Tatooine y Aladdin (2019), protagonizada por Will Smith en el papel de genio.

Compartimos lo vivido en Jordania

Hasta acá llegamos, esperando que te haya gustado ésta nota. Te esperamos la próxima semana para visitar Egipto.

 

 Oscar Mira

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