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Política

Radicales y macristas intentan armar el rompecabezas opositor

El ecléctico y diverso universo opositor provincial aún no se recupera del duro golpe electoral que le propinó Hacemos por Córdoba y del que esta semana se cumplió un año. Casi nada ha cambiado desde aquel 12 de mayo de 2019.

Radicales, macristas, juecistas y cívicos mantienen sus pulseadas y disputas internas, sólo trastocadas tras los comicios nacionales del año pasado.

Para los aliancistas cordobeses, los resultados fueron pésimos en el plano provincial, aunque mejores en la órbita legislativa nacional. Las seis bancas cosechadas por Juntos por el Cambio para la Cámara Baja se explican, fundamentalmente, por la fuerte adhesión provincial a Mauricio Macri.

Incertidumbre, atomización y falta de liderazgo caracterizan a una dirigencia opositora inmersa en una arena movediza de la que, por ahora, no encuentra salida.

Blandiendo encuestas y anteponiendo un acuerdo político tácito con Juan Schiaretti, Macri fue la referencia ineludible hasta diciembre pasado.

Ahora, el espectro opositor busca reconstruirse. Fuera del poder nacional y sin una guía clara sobre quién liderará ese bloque a escala nacional, el panorama se complejiza.

Juego de alineamientos

En la Unión Cívica Radical de Córdoba el cimbrón derivado de las duras derrotas de 2019 está teniendo sus efectos naturales. La puja por la conducción muestra a dos grandes facciones: la tropa que lidera Ramón Mestre –allí convive la mayoría de los intendentes que quedaron en pie durante 2019 y algunos núcleos internos que aún dicen acompañarlo– y un sector que asegura que el tiempo mestrista para liderar “terminó”.

Es el grupo que le endilga ser el principal responsable de los últimos fracasos, entre ellos, la “entrega” de la Capital. Allí confluyen Rodrigo de Loredo (su aliado político en 2019), Orlando Arduh, Javier Bee Sellares, Juan Negri, el angelocista Javier Fabre y un puñado de jefes municipales afines, entre otros.

Mario Negri, la figura del radicalismo cordobés de mayor influencia a nivel nacional, no se inmiscuye, pero sigue de cerca el proceso. El rol final que tendrá en esta puja aún está por verse.

El jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en Diputados emite señales duales sobre su posicionamiento: deja hacer a su hijo (el concejal Juan Negri) y al grupo interno que le responde en la construcción alternativa al mestrismo, a la vez que no termina de romper con el exintendente capitalino.

Es un juego de tensión en el que influye la estabilidad de los cuatro diputados nacionales que responden a Mestre en el Congreso.

El proceso interno en la UCR está desatado. El final en esta serie cargada de enredos es aún impredecible. Hay fecha para votar el 9 de agosto. Pero todos saben que las elecciones son impracticables: el coronavirus lo impedirá en pleno invierno. La disputa continuará hasta finales de año.

En el fondo, lo que se pretende es tener el control del partido para el armado de las listas legislativas de 2021, que marcará los posicionamientos para 2023.

Sin Macri con su dedo nominador desde Buenos Aires, las candidaturas para el Senado y para Diputados se definirán sin intervención nacional. En 2015, en 2017 y en 2019, la lapicera porteña marcó las decisiones.

En cuanto a los alineamientos nacionales, los radicales cordobeses ya apuestan fichas en el aún incompleto tablero general. Mestre está enrolado detrás de la figura del senador Martín Lousteau, apadrinado en la Capital Federal por el siempre activo Enrique “Coti” Nosiglia. En ese andarivel juega el mendocino Alfredo Cornejo, adversario interno de Negri.

Ese grupo asegura que trabaja en un acuerdo con el jefe porteño Horacio Rodríguez Larreta. El “Pelado” es la principal figura del PRO con responsabilidad de gestión y construye un armado nacional para ser la carta opositora para enfrentar al peronismo kirchnerista en 2023.

Se afirma que el trato sería la candidatura de Lousteau para suceder a Rodríguez Larreta en Buenos Aires a cambio de apoyo radical para el alcalde porteño en el próximo turno presidencial.

Negri es más cauto respecto de la reconfiguración del escenario nacional. Evita hablar al respecto porque considera que no es el momento.

En el radicalismo nacional, su apellido suena como una posibilidad para alguna candidatura de importancia en 2023. En la hipótesis de que la UCR continúe en un frente con el PRO –casi nadie duda de eso–, no serán muchos los que lideren esa conversación. Junto a Negri sólo se pueden anotar hoy en ese lote a Gerardo Morales y a Cornejo.

El legislador Dante Rossi, por su parte, es el único radical cordobés que plantea que ya no existe ligazón con el PRO y propone una UCR fuera de cualquier alianza.

Mundo “amarillo”

En el PRO cordobés también hay mucho por definir. La derrota de Macri y su ausencia pública de la escena política abren interrogantes. Como sus primos radicales (aunque a menor escala), los “amarillos” provinciales están divididos y también deben renovar autoridades partidarias este año.

El control del partido sigue estando en manos de la línea conducida por Nicolás Massot. Esa cadena conecta hacia arriba con Emilio Monzó y hacia abajo con el legislador y presidente del partido, Darío Capitani.

El diputado Gabriel Frizza y el dirigente Javier Pretto completan el núcleo duro. Es la fase que en el sistema del PRO conecta con Horacio Rodríguez Larreta. Massot y otros dirigentes de Monzó rompieron con Macri y ya ocupan lugares en la gestión porteña en el marco de ese acuerdo político.

En la otra vereda están los “leales” a Macri, Marcos Peña y Patricia Bullrich, la presidenta nacional del PRO. Allí intentan convivir el diputado Héctor Baldassi, su par Soher El Sukaria y la senadora Laura Rodríguez Machado. Vienen de un pasado reciente plagado de cruces. Las necesidades los están acercando.

De los tres, El Sukaria es la única que puede mostrar una cuota de estructura. Esa porción de liderazgo está concentrada en la Capital, donde militó fuerte desde 2015.

La presidenta del PRO capitalino rompió el año pasado con el ala monzoísta cuando se ganó un lugar en la lista de diputados que armó Peña, que la llevó al Congreso nacional.

El PRO cordobés tiene un padrón de unos 10 mil afiliados. Los mandatos vencen en octubre y recién el 20 de julio caduca el plazo para el llamado a votar internas. Aunque unos y otros aseguran tener chances de ganar una eventual pulseada en las urnas, la idea que podría prevalecer es la de un acuerdo para mantener el status quo. Evitaría desnudar la flaca estructura de los macristas en la provincia.

Juez se prepara para 2023

El tercer engranaje de la rueda aliancista local es el Frente Cívico que comanda Luis Juez. La fuerza que en 2007 estuvo a punto de terminar con el bipartidismo provincial, también busca reposicionarse después de sucesivos achiques.

Juez sigue mostrando pertenencia nacional al proyecto que lideró Macri y por el que llegó a su banca en la Cámara Baja.

El exintendente reconoce que la cosecha general para su partido en 2019 fue mala y ya planta bandera para lo que viene. “En 2023, voy a ser candidato a gobernador. Es mi última chance. Y estoy seguro de que seré candidato por el Frente Cívico, porque sé que los radicales no van a aceptar que yo lidere un proceso frentista. Córdoba volverá a tener en 2023 un escenario provincial de tres fuerzas, como sucedió en 2007”, asegura el exembajador en Ecuador.

El factor Macri: El pasado pesa

El expresidente tuvo un gran caudal electoral en Córdoba.

Mauricio Macri obtuvo el año pasado el 61% de los votos en Córdoba, cuando buscó su reelección. De bajo perfil por el momento, un regreso político del expresidente en el plano nacional impactaría en la dirigencia cordobesa. En el PRO y en el radicalismo se siguen de cerca los movimientos de Horacio Rodríguez Larreta, muy concentrado aún sólo en Capital Federal. Macri y el jefe de Gobierno porteño son los dirigentes a los que miran los opositores cordobeses.

Renovación 2021: Congreso nacional

El año próximo, la primera escala para 2023.

Los espacios internos en la oposición comienzan a preparar el terreno que se dará en un año con la conformación de listas para los comicios legislativos de 2021. Córdoba renueva sus tres bancas en el Senado y nueve de las 18 que tiene en la Cámara Baja.

Esas candidaturas nacionales marcarán un primer tablero entre los opositores cordobeses, que también tienen su mirada puesta en el escenario de renovación de autoridades provinciales, en 2023.

Referentes. Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri, en la mira de los dirigentes que integraron la alianza Cambiemos en Córdoba. (La Voz / Archivo)

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