Connect with us

actualidad

la grieta social

Mientras el ecosistema social me dice que cambiamos de ruta y está nos llevara más rápido a la accesibilidad de derechos, beneficios y crecimientos a mi me cuesta encontrar las palabras para describir oscuridades que nadie quiere ver pero que existen. Lo primero que vas a pensar es porque mirar lo que hay en la sombra cuando estamos ante un verano magnifico que no sucedía hace cuatro años. La verdad es que mí incomodad no es política si no sociocultural, es decir, en lo que no creo es en la gente, en sus formas y objetivos.

Las falencias que dejo el gobierno anterior no hace falta enumerarlas, con solo decir canasta básica, salud y cultura ya todos sabemos lo perjudicial que fue el retroceso. Pero la duda es ¿en menos de una semana queremos solucionar todo? Lo noto demasiado extremista y los fantasma del chamullo vuelven aparecer.

La grieta, aunque te digan de un lado y del otro que quieren cerrarla, tiene muchos años por delante porque es el campo de juego donde compiten los políticos. La grieta social de alguna manera es una distracción, siempre estamos tratando de lesionar al otro equipo y perdemos de vista la victoria.

En la entrada de la casa rosada pintaría bien grande la palabra control, porque ahí es donde se juegan muchos de los partidos. Darles todo a tus hijos para que sean felices sin pedirles nada a cambio a futuro puede ser un problema, principalmente para los chicos. Y digo control porque a pesar de las necesidades sociales que tenemos, la falta de oportunidades y el precio del pan; hay personas que no tienen intenciones de ser diferentes, que no les interesa la responsabilidad y solamente son barrabas de la conveniencia. Así como también están los del otro lado, los que reducen todo a “me sacan a mí para darle al vago”. Entonces  es necesario saber quién necesita y quiere una mejor vida para sí mismo, y quien solo se casa con ideas para existir con pocas exigencias. El Okupas ideológico existe, es argentino y materia prima para los políticos.

Las nuevas políticas parecen traer aires nuevos, esperanza y convicción pero como dije al principio, los hechos suceden en la calle, las interpretaciones separan las intenciones de los hechos. Pero dejar de poner en duda toda simplemente porque estoy cómodo tampoco es productivo. Sería un necio si no veo el hambre, la falta de laburo y la baja calidad escolar, pero sería un tonto sí creo que todos los que levantan la bandera de igualdad realmente la desean. Una cosa es no tener oportunidades otra muy distinta es no tener oportunidades fáciles.

En la cola del banco, en el súper, pagando una multa o un impuesto podemos ver la cultura del acomode y todos sabemos que un apellido o un conocido puede ser más útil que una carrera universitaria a la hora de conseguir laburo. La forma es lo que está mal, el problema es sociocultural porque independientemente de los partidos políticos somos una sociedad que cree que puede ser farmacéutico haciendo un curso de auxiliar tres meses.

Continue Reading
Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

⚐ Idioma »
A %d blogueros les gusta esto: