Quién es el «Señor 8», el hombre clave de un negocio de u$s 739.000 M

En el mundillo de Silicon Valley se sabe que por la laptop, por no decir escritorio, de Urs Hölzle, licenciado en Computación y originario de Suiza, pasan las mayores y más importantes decisiones de compra en infraestructura y, fundamentalmente, la definición de los servicios que comercializa a otras grandes empresas, es decir en el ámbito menos conocido de Googlle, conglomerado que bajo el nombre de Alphabet está valuado en US$ 739.000 millones: el business to business.

Hölzle supervisa el diseño y la operación de los servidores, las redes y los centros de datos que impulsan los servicios de Google, así como el desarrollo de la infraestructura de software utilizada por las aplicaciones de Google. Se unió a Google como su primer vicepresidente de ingeniería después de haber sido profesor asociado de ciencias de la computación en la Universidad de California, Santa Bárbara. Antes fue el responsable de la implementación de máquinas virtuales para lenguajes de programación como Java.

Durante la cuarta edición de Google Cloud Next, el evento que tuvo lugar hace unas semanas en San Francisco, en el que la compañía convoca a clientes, desarrolladores y socios para pensar cómo será el escenario tecnológico en la nube, el ejecutivo fue uno de los presentadores estrella y también se hizo tiempo para conversar con el único medio argentino. Allí dejó en claro la gran apuesta que implica la nube como negocio para el sector corporativo, también para pymes, en el que Google puso gran parte de sus fichas.

l ¿Es cierto que usted es el empleado número 8 de Google?
Bueno, para ser precisos hay una pequeña discusión sobre este tema. En el momento que me sumé a la compañía, hace 18 años, no existían unos registros tan precisos como lo que puede haber ahora y tampoco tenía importancia en qué numero ingresaba cada uno. En líneas generales se podría decir que estoy entre el número 7 y 11, pero hemos consensuado que soy el 8.

l En América latina, el 80 de la fuerza laboral se desempeña en pymes y eso le otorga un protagonismo fundamental en la economía. ¿Cuál cree que es el desafío tecnológico que tienen estas empresas?
Las empresas chicas y medianas son las protagonistas del presente y futuro de la economía. Son las empresas capaces de ser flexibles ante los cambios, las primeras que incorporan las novedades y fundamentalmente las que ya trabajan en forma colaborativa. Nosotros creemos que en no mas de cinco años la gran mayoría de las empresas, más allá de su tamaño, trabajarán bajo esta metodología en la que todos los empleados pueden aportar soluciones los problemas que deben resolver y para eso necesitan desentenderse del tema operativo de la tecnología y a la vez contar con herramientas que promuevan este tipo de trabajo. En eso estamos enfocados

“Son las empresas flexibles ante los cambios, las primeras que incorporan las novedades y las que ya trabajan en forma colaborativa.”

Hardware versus software

"La tecnología trae una promesa gigantesca para el mercado, pero traducirlo en productos y llevar al consumidor es clave y a la vez desafiante", explica a El Cronista. A diferencia de algunos servicios, como la nube, el desarrollo de este mercado depende fuertemente de software: "Hace ocho años, si hablábamos con un experto que Google Photos y le pedíamos que aprendiera a buscar perros en las playas en la biblioteca de fotos de un usuario, él hubiera dicho que no era posible porque el software no estaba preparado para reconocer objetos. Hoy, sin embargo, esa es una realidad”.

La historia indica que en algunos momentos la evolución del software demanda la modernización del hardware. Un ejemplo que ofreció en la conversación fue el reconocimiento de voz, un recurso común hoy, pero que hace algunos años demandaba un "poder computacional enorme".

"Hace seis años, añadimos reconocimiento de voz y estábamos entusiasmado con eso. Entonces, pensamos en cuánto poder computacional sería necesario para dos minutos de reconocimiento de voz al día. Conclusión: tendríamos que doblar el poder computacional y eso simplemente no era posible ", recuerda.

Fue entonces que Google desarrolló un chip especializado que hacía que realizara esta tarea de manera eficiente. "Este chip es del 50% al 70% más rápido que la CPU. Y ahora el reconocimiento de voz necesita solo el 1,5% del poder computacional de las máquinas para dos minutos de reconocimiento de voz al día. Esto nos lleva al hardware como conductor de innovación", detalla.

l Planteado así, ¿qué es más urgente desarrollar para Google: más soluciones de software o hardware más eficiente?
Sin lugar a duda el software, que es la clave para poder hacer un buen uso del hardware. Yo creo que una de las grandes apuestas para el futuro es el denominado machine learning tanto a nivel corporativo como de consumidor final. Es algo similar a lo que nos sucedió al comienzo de la compañía. La búsqueda en la web era un problema computacional, pero debíamos simplificarlo, eso significaba básicamente descargar todo de la web, indexar, encontrar páginas y presentar los resultados para miles de personas. Éramos una pequeña empresa que descaraba toda la web y después procesábamos la información para hacerla disponible para los usuarios, era un proceso altamente costoso. Resolver esa cuestión, optimizando el espacio y no usando ordenadores más grandes, no sólo ahorró dinero, sino también posibilitó innumerables innovaciones, como el propio desarrollo de la nube, la creación de Gmail y tantos otros productos de Google. En definitiva nuestro objetivo con machine learning es que sea simple, de uso masivo y que de alguna manera todos los usuarios corporativos y consumidores finales accedan a los innumerables aplicaciones que como empresa de tecnología hemos llevado a cabo, algo así como que todos tengan un pedacito de Google en sus casas y empresas.

l Así como años atrás las empresas dejaron de comprar software empaquetado y apostaron al código abierto y el software como servicios, podemos imaginar un mundo sin servidores en las empresas.
Nuestra estrategia es computación sin servidores y por eso seguimos innovado bajo este paraguas. Presentamos una plataforma que administra todas las aplicaciones que una empresa tiene en la nube sea ésta contratada a cualquier compañía como alojadas en servidores propios. La novedad no se trata de eliminar servidores de proceso críticos, sino de permitir que los desarrolladores se enfoquen en escribir códigos, en lugar de preocuparse por la infraestructura donde las aplicaciones van a correr, por eso promovemos que los clientes utilicen su propia infraestructura combinada con diferentes nubes. Es decir que cada cliente pague sólo por los recursos que realmente usa.

Ahorro energético

Urs Hölzle no suele dar muchas entrevistas. Si no hay un tema que realmente lo amerita evita el contacto con la prensa. Así fue como el último gran motivo que tuvo para hacer declaraciones y abrirse a los medios fue cuando dio a conocer que Google redujo un 50% el costo promedio de consumo eléctrico sobre el promedio de la industria para todos sus data centers. De esta manera, uno de los grandes logros públicos que Hölzle tiene en su haber es haber liderado el equipo de trabajo que modificó drásticamente el consumo de energía de la compañía.

"El objetivo era comprar el total de energía proveniente de fuentes renovables como la eólica y solar: hoy por cada kilovatio hora de electricidad que consumimos, compramos un kilovatio hora de energía renovable de una granja eólica o solar construida específicamente para Google", concluye.

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