UN DETECTIVE EN EL KINDER – tercera parte

 “UN DETECTIVE EN EL KINDER”
                                                               TERCERA PARTE
El timbre sonó cuando Siracusa estaba depositando a Ballinger en una cunita. El detective llamó a su asistente para que abriera la puerta-Maxi, puedes atender por favor?-pero los niños habían atado a Maxi al tobogán y lo habían amordazado.
–Por favor, señorita, ¿podría abrir usted?-dijo Tony mientras daba unos últimos golpecitos en la cola de Ballinger para que éste se durmiera completamente.
Cuando la señorita Elizabeth regresó al interior del jardín de infantes, una rubia exuberante con una carpeta y un lápiz calibre 44 magnum la escoltaba.
-¿Quién es usted?-, preguntó el detective.
-Aquí las preguntas las hago yo..-contestó determinada la mujer cuyo escote había excitado a los niños que la rodeaban emitiendo grititos- Vaya, familia numerosa-, agregó.
Tony levantó la solapa de su sobretodo y acomodó su sombrero mientras se acercaba a la mujer -¿qué hace usted acá?
La dama señaló el almanaque que colgaba de una de las paredes –maldita sea –dijo Tony –el censo.
Durante el último censo, Tony estaba tratando de resolver el robo de una billetera en un clásico entre Central y Newell´s y habían tenido que cerrar las puertas del estadio para que ningún concurrente abandonara el lugar. Aún hoy, diez años después, los científicos seguían buscando quién era el padre tan prolífico de todos los hermanitos que vivían en ese domicilio. Y ahora esto.

Tony, vencido, se quitó el sombrero y se sentó dispuesto a responder el cuestionario. Una sonrisa sarcástica y triunfal se dibujó en el rostro de la fémina-¿Sexo?- le preguntó.

-No gracias, no estoy de ánimo -Me refiero a cuál es su género.
Tony pasó la palma de su mano sobre el sobretodo –calculo que franela-.
-Digo, su diferenciación.
-Soy una persona bastante común, pero siempre me destaqué por hacer unos globos enormes con los chicles.
-Obviemos ésta pregunta, ¿Nacionalidad? -¿Y no me va a preguntar si soy hombre o mujer?
La mujer, exasperada, se puso de pié y llevó la mano su axila –Maldita sea oficial, déjeme hacerle tranquila mi cuestionario de 35 preguntas o tendré que sacar mi cuestionario ampliado de 67 interrogaciones –Tony apretó sus puños. La mujer volvió a la carga -¿Grupo familiar?
-Los Jackson Five, aunque antes prefería a los Carpenters.
-Me refiero a cuántos integran la familia.
Ahora el exasperado era Tony –escúcheme usted señorita… censista, soy policía, no soy un sucio soplón, además, ¿cómo sé que no la manda Cattanzaro?, muéstreme su credencial.
-No la traje, pero tengo la Master Oro -No tengo por qué darle crédito a sus palabras.
La muchacha rompió en llantos- perdón- dijo en medio de pequeñas convulsiones – yo no quería hacer esto pero a mi mamá siempre le encantó meterse en la vida de los demás, yo le compraba la revista “Caras”, le grababa el programa de Rial para que ella lo viera cuantas veces quisiera pero no le era suficiente, estudié psicología para luego contarle las frustraciones de mis pacientes cuando volvía a casa, pero no le alcanzaba, quería más, más, más, por eso me anoté como censista…-  Se incorporó y se marchó sin saludar.
-Mal educada- dijo la señorita Elizabeth.
Tony desató a su fiel asistente Maxi que aún estaba enlazado al tobogán y le quitó la mordaza –¿Sabes Tony?- le dijo, éste caso se está extendiendo mucho, ya llevamos tres capítulos sin resolverlo, si lo hubiera manejado George Lucas ya habría hecho millonadas con el merchandising, pero nosotros…- Tony no dijo nada, se iba a levantar la solapa de su sobretodo pero ésta ya estaba subida, la bajó y volvió a elevarla…        
                                           
                                                CONTINÚA EN LA 4ª PARTE

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