Las acusaciones de corrupción entre los candidatos dominaron el último debate presidencial de México

Las acusaciones de corrupción entre los candidatos dominaron este martes el último debate rumbo a la elección presidencial mexicana del 1 de julio, en donde el veterano izquierdista Andrés Manuel López Obrador encabeza las preferencias entre los electores.

López Obrador y los otros dos principales candidatos -Ricardo Anaya, quien es impulsado por una coalición de derecha e izquierda y el oficialista José Antonio Meade- se acusaron mutuamente de corrupción en el encuentro organizado en Mérida, Yucatán, en el sureste de México.

“Te has convertido en lo que tanto criticabas. Como los del (oficialista) PRI ya tienes tus contratistas favoritos”, le recriminó Anaya a López Obrador al acusarlo de haber asignado contratos sin licitación cuando fue alcalde de Ciudad de México, entre 2000 y 2005.

“No tiene sentido lo que planteas, yo no soy corrupto. No soy corrupto como tú”, respondió López Obrador a Anaya, quien marcha en segundo lugar en los sondeos.

López Obrador, de 64 años, encabeza las encuestas con un discurso contra la corrupción que le ha llegado a los electores, cansados de los escándalos del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Ese mismo tema se convirtió en una pesada losa en la campaña de Meade, que no ha logrado desmarcarse de la impopular figura presidencial.

En el debate, en el que los candidatos también abordaron temas de economía y desarrollo, Anaya buscó presionar con la acusación de corrupción a López Obrador. “Si te muestro los contratos, ¿renuncias a la candidatura?”, le preguntó.

Anaya, quien según los analistas debía aprovechar este debate para remontar en los sondeos, también acusó al gobierno de orquestar una campaña en su contra y amenazó con investigarlo en caso de ganar las elecciones.

“He sido blanco de una campaña brutal de ataques, mentiras, porque me atreví a decir que cuando yo sea presidente de México habrá una fiscalía autónoma que investigue al presidente y su participación en los escándalos del sexenio”, dijo.

“Aquí el único indiciado en un delito es Ricardo”, respondió Meade al referirse a las acusaciones por presunto lavado de dinero que han golpeado la campaña de Anaya.

“Con todo esto que han invertido en noticias falsas, a lo mejor logren convencer a la gente, quizá al final de la película crean que tú y Peña Nieto son los buenos y yo soy el malo. Si no los logran convencer, ustedes van a enfrentar la justicia”, le advirtió Anaya.

En medio de ese cruce de declaraciones, López Obrador se refirió a la ventaja que mantiene en las encuestas.

“Yo qué culpa tengo de que ustedes estén empatados hasta abajo y piensan que aquí en el debate van a remontar 30 puntos que les llevo. Entiendo que estén desesperados pero serénense”, dijo el aspirante al sillón presidencial.

El encuentro fue el último debate organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE) antes de los comicios del 1 de julio, en el que serán elegidos el presidente, el Congreso bicameral y otros 18.000 cargos estatales y municipales.

(Con información de AFP)

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