Thriller

Que no te quepa duda. Ese es el sonido de sus pies arrastrándose. Son los zombies, los muertos vivos que deambulan, famélicos, por la oscuridad a la que los condenamos.

Son los fantasmas de Tom Sawyer, de Caperucita Roja, de Frankenstein, de Gregom Samsa, de Funes, el memorioso.
Son los espectros de los personajes olvidados, aguardando a que, algún lector, abra la tapa de ese libro, para saltar sobre él y devorarle el cerebro.

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