El fenómeno de la “Gaultiermanía”, una revolución de los géneros en Buenos Aires

Jean Paul Gaultier (Arcueil, 1952) es pionero en elogiar a las usuarias de talles XXL y en buscar modelos de edades y estilos ajenos a los dictámenes del mainstream de la moda. Su lupa para llevar estilos espontáneos de la calle a la pasarela, le permitió ser precursor en derribar las barreras entre lo femenino y lo masculino desde la vestimenta: matizó  los trajes masculinos de estilo sartorial con portaligas y corsés devenidos hits de moda, tal como exhibió Madonna en su Blonde Ambition Tour. Entre sus hits de moda se sitúa la  falda para hombres que diseñó en 1984 y  que, junto con las camisetas de estilo marinero, representó uno de los pilares de su colección masculina denominada “El hombre objeto”. De ahí que la instalación Amor es amor (Love is Love), que reúne 35 trajes para bodas realizados entre 1991 y 2018 y responde a la premisa de celebrar el Matrimonio Igualitario resulta coherente con su abordaje a la moda.

Se trata del simulacro maximalista de una torta de bodas que, entre diversas piezas, exhibe la icónica falda masculina en blanco (acompañada de un chaleco con  profusión de dijes, y que ante la proximidad del espectador, por efectos de mapping refleja el rostro del diseñador y -locución mediante- da la bienvenida a la muestra). Asoman trajes con falda tubo con relieves textiles y corsés, plisados asimétricos, así como también trajes  para bodas con pantalón o vestidos de punto y con la consigna Je t’aime”  bordada en lana.

Madonna y Gaultier en los 90

Entre unxs y otrxs asoma un traje de la colección “Los samurais”: consiste en una blusa de muselina de seda con plisados, una falda larga tipo sirena con bordado de Lesage que admite perlas de vidrio y joyas de coral blanco. Su realización a mano requirió de 480 horas de trabajo. Como indicadores de la colección “61 formas de decir sí”, y la alta costura del verano 2015, emerge el modelo “Claudia se casa”. Consiste en un cardigan largo de satén charmeuse con cola, un saco de crepé de seda y un pantalón de esmoquin.

En un flashback a 2005 y a la colección “Homenaje a África”  asoma un vestido drapeado con plisados en tul de seda y jersey, adornado con un escudo con efecto tridimensional, que requirió de 230 horas de trabajo. También cautiva el “Vestido Inmaculada”, con malla de encaje con motivos grandes bordados y recortes de lino que la cantante pop Kylie Minogue vistió en su videoclip “Like a Drug”.

Otra  pieza rara avis es el traje de novia de la colección “Ashes to Ashes”, tributo a David Bowie, del invierno 2013-2014. Consiste en un traje enterizo de seda zimberline color blanco con bordados de cristales Swarovski vintage, con bolsillos grandes en forma de conos. La ficha técnica devela un gesto preciosista: la seda Zimberline fue realizado por la casa Staron, fue el material de uso habitual en las casa de alta costura de Jean Patou y Balenciaga y está en extinción.

Gaultier, fotografiado por Pierre et Gilles

Sin estudios formales  moda pero con el oficio aprendido inicialmente en la firma francesa Pierre Cardin  y Jean Patou, su estilo se cimentó observando revistas de moda, venerando a las bailarinas del cabaret Folies Bergère avistadas cuando niño en la televisión: las siluetas del Can Can y las medias de red resumen sus primeros bocetos de moda practicados en la infancia.

En numerosas ocasiones el diseñador destacó que la principal influencia en su decisión de volcarse a la moda fue su abuela materna Marie.  La abuela en cuestión, una enfermera que ponía inyecciones, leía cartas de tarot, daba masajes y también consejos sentimentales a las clientas, envió los dibujos de su nieto a las principales casas de moda francesas. Así obtuvo la pasantía inicial con Pierre Cardin que luego devino un trabajo formal. El desfile de alta costura que Gaultier presentó en Buenos Aires remite a su reciente homenaje en las colecciones de París- febrero 2018-al estilo de Pierre Cardin, a quien considera su maestro. Los trajes reflejaron las citas al op art y al arte cinético impuestas por Cardin pero regidos por las siluetas de Gaultier.

Vestido cónico de Gaultier

El elogio de la ropa interior

En su elogio al corsé, muy lejos de Paul Poiret (el modisto que a comienzos de 1900 liberó a las siluetas femeninas de la opresión de los corsés primitivos y exaltó la comodidad de los trajes holgados), Gaultier propuso el uso externo de la lencería como un recurso para exaltar la exuberancia femenina. En 1990  y desde la gira Blonde Ambition Tour,  la cantante pop Madonna devino Santa Patrona de su corsé cónico -el colmo del diseño fálico- en satén dorado.

Madonna

Como revela el libro Madonna, the Style Book de Debbi Voller (1992, Omnibus Press) el bustier comenzó a realizarse luego de una reunión cumbre entre  Madonna y Jean Paul durante la Navidad de 1989; antes la cantante había rechazado una docena de bocetos del diseñador.

Desfile de Gaultier en homenaje a Pierre Cardin

En rigor,  el corpiño cónico es un artilugio que surgió en la infancia del diseñador, cuando trazó un corpiño en punta con papel blanco para adornar la silueta de Nana, su oso de peluche. El gesto no fue ignorado por los curadores de moda y estudiosos de su obra. El osito comenzó a ser incluido en el acervo que componen sus trajes.

En 1976, lanzó su marca en sociedad con Francis Menuge, su pareja hasta 1990. La colección se llamó “Mujer” y se construyó con escasos recursos y telas de mantelería. En palabras de Gaultier: “la colección fue un fracaso, fueron muy pocos periodistas a ver el show.  Invertimos todo nuestro dinero y luego pasamos varios meses de pobreza“.

Corsé de Gaultier para Madonna

“Creador busca mannequins atípicas” sentenció el aviso que publicó a comienzos de 1990 con la premisa de innovar  en los modismos en la pasarela, hacer castings de modelos de una amplia franja etaria y romper con los cánones de belleza establecidos. Desde sus colecciones celebró y legitimó las etnias e ideó textiles que simularon tatuajes.

El revisionismo de JPG

Los análisis de los diseños de JPG ingresaron a los museos hace algunas temporadas. En junio de 2011, el Museo de Bellas Artes de Montreal  exhibió una muestra celebratoria de la obra y los diseños de Jean Paul Gaultier, llamada “El planeta Moda de Jean Paul Gaultier”.

Articulada en cinco ejes  estéticos llamados “Boudoir”, “A flor de piel”, “Can Can Punk”, “Jungla Urbana”, “Metrópolis” y “La Odisea de Jean Paul Gaultier”, la muestra reunió un centenar de trajes y distintos momentos y tipologías. Por entonces Nathalie Bondil,  la curadora de la muestra, señaló: ” Gaultier ofrece una visión abierta de la sociedad, un mundo gracioso y a la vez impertinente; un mundo sin discriminación, una costura-fusión única. Porque en  Gaultier hay un mensaje social muy fuerte, recubierto de humor y de ligereza”.

Traje de marinero de alta costura de Gaultier

En cuanto a la estética punk y al Can Can, Jean Paul Gaultier ironizó con su gusto por la estética pregonada por Vivienne Westwood, pero también con las ballerinas del Foliés Bergere y los tesoros de mercados de usado, todos temas predominantes de sus colecciones de 1980 y comienzos de 1990, que en 2000 volvieron a irrumpir en pasarelas. Mientras que “Jungla Urbana” representó su lectura de los estilos imperantes en las ciudades más exóticas y su celebración de las etnias de los trajes de Bollywood hasta el exotismo de los trajes de campesinos mexicanos que supo vestir Frida Kahlo.

Boceto para un tour de Madonna

Los bocetos de Gaultier- y la realización de sus  diseños- se extendieron al cine. Convocado por Pedro Almodóvar, realizó el vestuario para Kika. Victoria Abril vistió un traje de estilo catsuit, que quedó en el imaginario de la moda contemporánea. Años más tarde Realizó el vestuario de Gael García Bernal en La mala educación y también vistió los experimentos del cirujano que interpretaba Antonio Banderas en La piel que habito. Pero antes, en 1989 vistió con sus siluetas provocadoras a los personajes de El cocinero, el ladrón, la mujer y su amante, de Peter Greenaway , en 1995 indagó, en la estética apocalíptica La ciudad de los niños perdidos de Marc Caro y Jean Pierre Jeunet, y en 1997 continuó con ropas futuristas para Milla Jovovich y Gary Oldman en El quinto elemento, del director Luc Besson. Conocedor y cultor del cine clase B, fue el co-conductor del programa de televisión Eurotrash.

Victoria Abril en “Kika”

Gaultiermanía en Buenos Aires

Entre 2003 y 2010, Jean Paul se desempeñó como director creativo de la firma Hermés, donde esculpió  corsés con cuero de monturas y carteras de lujo para usar por encima de poleras negras.  Y en 2014 anunció que se alejaba de la escala del prêt-à-porter y de los accesorios, para priorizar la libertad creativa implícita en la alta costura.

Despedida de Gaultier de Hermes

Jean Paul Gaultier es uno de los sobrevivientes  de la generación de extravagantes del siglo XX y XXI. En 2011 vendió su firma al grupo catalán Puig, que comercializa sus celebrados perfumes contenidos por latas derivadas de las conservas de alimentos.

Desafiando los modismos y la pompa académica  y orgulloso de su formación autodidacta, en 2017, en ocasión del lanzamiento de sus perfumes Classique y Le Mâle, el grupo Puig y su agencia local trasladaron a  Gaultier al Salón de Actos de la Carrera de Indumentaria de la Universidad de Buenos Aires, donde -luego de una conversación con la periodista de moda Ana Torrejón-, fue ovacionado por los estudiantes en los pasillos, cual una estrella de rock. Allí sumó a su listado de provocaciones el diploma y el cargo de profesor honorario de la UBAUn día más tarde y en una fiesta celebrada en una tanguería, la actriz Moria Casán ensayó un monólogo en su honor vestida de Gaultier.

La saga de celebraciones Gaultier de 2018 con eje en las salas del segundo piso del CCK incluyó la presentación de un nuevo perfume llamado Scandal. Su campaña fue protagonizada por la modelo húngara Vanesa Axente, emulando a una Ministra que alterna entre el despacho y la diplomacia y la vida nocturna. Su campaña remite a una publicación de moda y belleza dirigida por JPG, parodiando a la prensa sensacionalista.

 

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